Eduardo Barrera practica hace siete años parkour
Asegura que se preparó cerca de un año para la maniobra y que antes trepó el poste para asegurarse de que estuviera firme.
Hace cerca de un año que Eduardo Barrera vio un desafío en el puente Huérfanos, ese que está ubicado muy cerca del Registro Civil y que pasa sobre la Autopista Central. Dice que en ese momento no se sintió preparado para hacerlo. El poste al que quería saltar se veía muy lejos y desistió, pero el bichito le quedó dando vueltas y se fue preparando de a poco.
El joven de 23 años se dedica al parkour hace siete años, disciplina en la que hay que desplazarse de un punto a otro usando el propio cuerpo y superando los obstáculos que hay por la ciudad. En Youtube se pueden ver videos de arriesgados jóvenes saltando de un edificio a otro o avanzando por muros en altura para luego saltar a la calle.
También se pueden ver duras caídas. Incluso en Valencia, España, limitaron la práctica del parkour y lo calificaron de «especialidad deportiva de riesgo».
Pese al evidente riesgo, hace algunos días Barrera finalmente decidió lanzarse con el desafío y su osada maniobra quedó registrada en un video. Allí se le ve saltar desde el puente, a unos 15 metros de altura, al poste que está a unos cuatro metros de distancia y deslizarse hacia abajo. Cae en una pequeña zona donde hay pasto, justo al lado de la autopista por donde los autos pasan a gran velocidad.
Cerca de mil personas han comentado el video en su cuenta de Instagram (@3du_pk). Algunos le dijeron que era una locura hacer eso, pero también ha recibido el reconocimiento de conocidos representantes de la disciplina, como el australiano Dom Tomato, que calificó el salto como «hermoso», y el inglés Joe Scandrett, quien reaccionó a la maniobra con un expresivo «Oh, dios mío».
Preparación
Acá Barrera cuenta cómo se preparó y qué resguardos tomó. «Me sentía preparado para hacer el salto, porque practiqué el movimiento, hice otros que me dieron la confianza y llevaba un tiempo preparándome mentalmente. Al principio lo que me daba miedo era que veía muy lejos el poste y no sabía si es que tenía algún alambre o algo, pero me fijé que no tuviera nada y miré bien que estuviera con todos sus tornillos», cuenta.
¿Para asegurarte que resistiera tu impacto?
«Las veces que me he tirado a postes me he dado cuenta que es difícil que se caigan, porque están atornillados abajo. También depende mucho cómo yo me tire al poste».
¿Cómo así?
«Si yo me tiro muy directamente voy a llegar con mucho impacto al poste. Lo que hice en ese salto fue buscarlo con más altura, cosa de ir cayendo y no llegar de frente. Así que me tiré hacia abajo».
¿A qué distancia está el poste?
«No sé los metros, pero nosotros tenemos una medida para contar los saltos, que es a base de los pies: contamos los pies que hay de un punto a otro y ese salto tenía 16 pies».
¿No te dio susto caer hacia el lado donde iban los autos?
«Me lancé bien derechito y es difícil irse hacia el lado. La técnica de ese movimiento es frenar el impacto con parte del empeine de los pies y abrazarse al poste. Lo primero es agarrar el poste con las manos, recepcionar la mayor parte del impacto con ellas y con el empeine. Después viene la parte de abrazar el poste para asegurarse uno mismo, y deslizarse y mantener la posición del empeine, abrazado con los pies. Cuando salté lo sentí demasiado cómodo, me sentí bien, porque pensé que me iba a pegar con el impacto, porque muchas veces uno se pega con la canilla o por el lado de la rodilla, pero no me pasó nada».
¿Usas guantes?
«Los evito porque hay que agarrar el poste primero y al usar guantes me podría resbalar. Después voy abrazado al poste, así que no duele, y suelo usar polerón para no quemarme al deslizarme».
¿Qué te dijo tu mamá al ver el salto?
«Me retó. Se enojó, pero igual lo entiende. Me dice que es arriesgado lo que hago, pero yo le explico que me preparo, que no lo hago a lo loco»
¿Qué precauciones tomaste?
«Previamente escalé el poste hasta la mitad, para ver que no se moviera mucho y también lo moví desde abajo, para ver qué tanto se movía y me dio seguridad. También aproveché de ver que el poste no tuviera ningún alambrito o algo salido para no lastimarme».
Barrera cuenta que también pudo entrenar mientras trabajaba. Él es técnico en actividad física y deporte y trabaja en el Jumper Trampoline Park. «Ahí entreno los salto mortales», cuenta.
¿Has tenido algún accidente?
«Con ese tipo de movimiento no, pero he tenido caídas feas. Hace un par de años me corté un ligamento en el empeine al aterrizar en un salto en las afueras del Metro Manuel Montt. Estuve como cuatro meses fuera.


