Corte de Apelaciones dio la razón a ella y a 300 residentes de un edificio ubicado justo al frente
El conflicto se originó por fiestas en una terraza. El fallo ordenó cesar la música durante la noche. Los organizadores y la municipalidad quieren revertir la decisión judicial.
La Corte de Apelaciones de Valparaíso acogió un recurso de protección en favor de los residentes de un edificio ubicado justo frente al Casino de Viña del Mar. Los vecinos acusaron que los ruidos provenientes de una discoteca al aire libre que comenzó a funcionar en una de las terrazas del Casino Enjoy impiden su descanso y dañan su calidad de vida. El problema se arrastra desde octubre del año pasado y los ministros ordenaron el cese de la emisión de música durante la noche.
Entre las personas afectadas está Vivian Lama (81), quien llegó al edificio tras jubilarse. Buscaba vivir cerca del mar y en un entorno apacible. Durante 25 años encontró eso en Viña del Mar, pero asegura que los últimos meses fueron muy difíciles. En febrero pasado regresó a Santiago debido al impacto de los ruidos en su día a día.
Su departamento está ubicado en el décimo piso, cuenta, pero la altura no fue suficiente para aislarla del ruido.
«Ya no se puede vivir ahí. En la noche es tremendo porque sacan todos los parlantes. Nos fuimos a Santiago para tener una mejor calidad de vida», relata.
Quien representa judicialmente a los vecinos es el abogado Salvador Makluf, también copropietario del edificio. Según cuenta, el conflicto comenzó durante el fin de semana de Halloween del año pasado.
«Lo recuerdo perfectamente. Un día retiraron las máquinas tragamonedas que había en el cuarto piso, que estaban cubiertas con una lona, y en ese espacio dejaron una especie de discoteca al aire libre. Quedó a unos 20 metros de nuestro edificio», señala.
Desde entonces, los eventos se repitieron de forma constante.
«Todos los fines de semana había actividades de este tipo. Durante la temporada de verano la situación fue aún peor, porque los eventos se realizaban prácticamente de martes a domingo», sostiene.
Con el paso de los meses, el malestar entre los residentes creció. Fue entonces cuando varios vecinos acudieron a Makluf.
«Les expliqué que existía la posibilidad de presentar una acción constitucional para proteger nuestro derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. Además, como reconoce el fallo, nuestra integridad física y psíquica estaba siendo afectada», resume.
¿A qué hora comenzaban los ruidos?
«Desde las 22:00 horas hasta las 5:00. Lo más complicado era que mientras avanzaba la noche, el volumen aumentaba. El DJ subía cada vez más la música y simplemente no podíamos dormir».
¿Qué resolvió la Corte?
«El fallo tiene dos aspectos centrales. Primero, establece que no pueden realizarse eventos ruidosos durante el horario restringido. Segundo, ordena que la Municipalidad de Viña del Mar fiscalice la situación. La Corte acogió el reclamo de los vecinos y dispuso que el municipio supervise las actividades, revise las autorizaciones correspondientes y ejerza sus facultades de control».
¿Siguen los ruidos?
«El fin de semana pasado pudimos constatar que este espacio, que ellos denominan sector para fumadores, continuó funcionando. La música estaba más baja, pero igualmente había ruido. Si usted reúne a 10, 20, 50 o 100 personas al aire libre durante la madrugada, inevitablemente se generan molestias».
Según explica, el lugar mantiene iluminación, música ambiental y un flujo constante de personas.
«Si bien el volumen disminuyó, no se está cumpliendo el espíritu de la resolución. Entre las 22:00 horas y las 7:00 no puede haber ningún evento que genere ruido para los vecinos», señala.
Makluf añade que tanto el municipio como el Casino presentaron recursos de apelación dentro del plazo legal, que vencía este martes.
«Los vecinos quedamos prácticamente desamparados. La municipalidad debería colaborar con la comunidad y fiscalizar, pero en cambio apeló para sostener que no le corresponde actuar».
¿Qué acciones piensan adoptar ahora?
«Hay cerca de 300 personas afectadas en el edificio por los ruidos molestos. Por eso vamos a presentar una demanda de indemnización de perjuicios. Buscamos que se repare el daño moral que hemos sufrido durante todos estos meses. Vamos a demandar por $600.000.000».
Respecto de la apelación, precisa que quienes presentaron el recurso buscan que la Corte Suprema revoque la sentencia de primera instancia y rechace el recurso de protección.
El Casino Enjoy pidió rechazar el recurso. Alegó que no era responsable directo de la actividad, operada por Masterline S.A. mediante un convenio. Además, sostuvo que el caso requería peritajes técnicos y que el recinto cuenta con patentes y permisos vigentes.
En la misma línea, la Municipalidad de Viña del Mar solicitó el rechazo. Argumentó que el funcionamiento corresponde a un privado autorizado, que sus facultades de fiscalización son limitadas y que el caso exige antecedentes técnicos más precisos.
«La Corte Suprema puede confirmar el fallo de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, modificarlo o revocarlo completamente. Ahora esa decisión queda en sus manos», explica el abogado.


