La modelo y ex participante de realities está en el tercer trimestre de su embarazo
Hacía 20 repeticiones con 80 kilos en las prensas de piernas y ahora ya no se siente capaz. Empezó a caminar más y le bajó un antojo voraz por el pan.
Pese a que ya se encuentra en el tercer trimestre de su embarazo, hasta hace pocos días, karina Jerez, modelo y ex participante de los realities ‘Gran hermano' (CHV) y ‘El internado' (Mega), no tenía nada de guata. En las últimas jornadas eso cambió, pero no fue lo único. Pese a que intentó mantener su exigente rutina de ejercicios en el gimnasio, el cuerpo ya no le respondió y tuvo que aliviar la carga. karina es buena para las máquinas y en la prensa de piernas. Solía hacer 20 repeticiones, con 80 kilos, pero esta semana no pudo hacerlo.
‘El cambio se nota en la respiración, en la resistencia y el ángulo, llegar hasta abajo en un ejercicio que antes me costaba, ya no puedo, debo buscar otra forma para poder lograr un buen rango. Tengo que acomodarme, porque ya no llego ni a las 12, llego a las ocho repeticiones y me canso. Ante eso opté por bajar el peso, de 80 a 40 kilos, y elegí moverme. El gimnasio me queda a cinco minutos en auto, pero caminando equivale a media hora.
Entreno una hora pesas y me devuelvo, con otra media hora más de caminata', detalla. No le da el cuerpo para seguir con lo que hacía. ‘Me agoto, me canso y tampoco la idea es llevarme al límite, es simplemente mantenerme sana. Lo mejor es caminar. Yo solía encerrarme en una trotadora por 45 minutos, todos los días, pero caminar es más fácil. Me enamoré de caminar'.
¿Por qué no deja de hacer ejercicio hasta el parto?
‘No, hace muy poco se me murieron dos perritos y estuve un mes intentando no llorar y salir. No entrenaba y fue lo peor que pude haber hecho, para mí el deporte es la salvación. Además, los cambios del cuerpo no son menores. Yo me suelo preocupar mucho del cuerpo, como modelo obviamente. Estoy feliz de estar embarazada, pero cuesta porque tu cuerpo está cambiando por el bebé, yo no entreno para sacar músculo, sino que para mantenerme activa e intentar tener un parto natural. Me gustaría que no fuera cesárea'.
¿Ha subido de peso?
‘Sí, 10 kilos. He intentado cuidarme con la comida, pero mi antojo más grande ha sido el pan. Yo no solía comer pan y ahora como marraqueta con queso, jamón y tomate. Volví a tomar once con pancito, también a comer salmón con ensalada, carne con ensaladas, ese tipo de cosas, y cebolla en escabeche y pickles. Esos antojos son muy extraños. Mientras más ácido más me gusta. Me he cuidado pero no me he limitado. Si me quiero comer un pan me lo como y lo disfruto, total al día siguiente igual me voy a mantener activa'.
¿Y algún alimento que esté rechazando?
‘Tengo mucho rechazo al azúcar, si como algún dulce me da asco, como que el bebé lo rechaza. Como un helado y después quiero vomitar, el azúcar me hace mal'.
¿Ya tienen nombre para la guagua (es varón)?
‘No, el papá quiere que se llame igual que él y yo no quiero. Mi pololo se llama Christian, pero le dicen Kian y quiere que le pongamos Kian, no es lo mismo, pero me genera ruido, pero no tengo ningún otro nombre que me mate. Estamos en disputa, voy a negociar, porque no soy tan fácil de ceder. Mateo me gusta. Estamos entre Kian y Mateo'.
Hacía 20 repeticiones con 80 kilos en las prensas de piernas y ahora ya no se siente capaz. Empezó a caminar más y le bajó un antojo voraz por el pan.


