Se realizó mastopexia que también levantó su busto
Hace doce años, en sus tiempos de Calle 7, se los colocó y con el tiempo cayeron lo que la insegurizaba.
Este viernes Kathy Contreras (34) fue a una tienda a probarse vestidos para sus próximas apariciones en «Oll impacto», el programa de lucha libre que conduce los domingos en La Red, y para otros compromisos en la pantalla chica, y lo que vio frente al espejo le gustó harto. Como ha ido documentando en su Instagram (@kathy_co11), la actriz y bailarina se sometió, hace dos semanas, a una mastopexia donde se levantó el busto y cambió sus implantes mamarios.
«Me puse implantes a los 22, cuando estaba en Calle 7, y quedé bien contenta con el resultado. En ese tiempo era una niña que me dejaba llevar, y era una moda hacerlo al entrar a la TV, así que seguí a la masa», reconoce. Con los años notó que los «implantes cayeron mucho, agarraron forma de gota», algo que había querido arreglar «pero no se daba la oportunidad», y hace tres años fue madre de Selva. «También yo no me cuidé mucho post cirugía esa vez, por ejemplo me subí a un toro mecánico cuando fui candidata a reina de la primavera de Colina, porque lo daba todo para los medios, y también me afectó el amamantar. Hoy mi autocuidado y el de mi pequeña están antes de cualquier oportunidad», sincera.
En sus trabajos en TV de los últimos años, como «Aquí se baila» (Canal 13), y fotografiándose para campañas, Kathy notó que se encorvaba para hundir su pecho. «Tenía baja la autoestima. Me costaba encontrar ropa para esa zona, era un tema. Defiendo el amor propio como filosofía de vida y he aprendido a escucharme».
Kika Silva, Tanza Varela y Lisandra Silva son algunas mujeres que, en el último tiempo, se sacaron los implantes, «yo leí sus razones y sentí algo similar. Pensé en volver a lo natural porque escuché a estas chicas maravillosas y me miré al espejo y me pregunté si me gustaría verme más plana, fui súper sincera y decidí que me pondría el mismo volumen y levantarlas, que eso me iba a empoderar de nuevo».
Buscando al cirujano plástico, conversó harto con Sabrina Sosa, a quién conoce desde que ambas estaban en «Yingo», y ella la dateó con Lisandro Vergara. «Cuando lo fui a ver me recomendó 300 centímetros cúbicos (cc), y yo tenía 270. En la cirugía prueban tamaños y finalmente me puso 325, y quedaron maravillosas, estoy feliz. Me contó que prefirió ponérmelas bajo el músculo y las que tenía eran sobre él», sigue Kathy.
Vergara explica que: «Ella me dio la libertad con el tamaño, probé varios y 325 rellenaba mejor. Tenía una asimetría muy leve, como todas las mamas, y no hizo falta poner implantes de diferente tamaño. Yo en el levantamiento compenso sacando tejido de una y quedaron bastante simétricas. La técnica de poner los implantes bajo el músculo es porque quedan mejor así y se caen menos, ayudan al resultado. Su piel es delgada así que el anterior implante no se veía tan natural». «La mayor indicación es que no puede levantar ni hacer esfuerzo con los brazos por 15 días hasta que todo cicatrice bien», añade.
¿Ahora sí se ha cuidado post operación, Kathy?
«Sí, he tenido molestias mínimas. Ahora puedo usar el escote que quería, una polera que había descartado de mi clóset y me quedan soñados. Siento que el resultado es armónico con mi cuerpo y no se ven más grandes, y quedaron muy parejas. Ha sido un cambio del cielo a la tierra, ahora ando erguida proyectando seguridad. No puedo hacer actividad física ni levantar peso durante un mes, aún no puedo manejar y lo más difícil ha sido no poder tomar en brazos a mi hija, ni acurrucarme con ella porque no me puedo poner de lado pero entiende que tengo una herida que está sanando».


