Kevin Felgueras apoyó a su mamá para terminar su carrera universitaria

Fecha:

El panelista de Buenos días a todos la convenció de dejar trabajar y él le pagó el último año de sicología

Armida Ajuria, de 52 años, se sacó un 7 en su examen de título tras estudiar en horario vespertino y superar duros momentos personales. Su esfuerzo y triunfo es sólo de ella. Fue lindo poder regresarle la mano, dice el periodista.

«¿Y… cómo te fue?», le leyó este jueves en una historia que compartió Kevin Felgueras, panelista de «Buenos días a todos» (TVN), en su Instagram (@kevinfelgueras). La pregunta iba para su mamá, que aún algo atónita salía de una sala de la sede de Viña del Mar de la U. Andrés Bello, donde acababa de dar su examen de título de sicología. Su progenitora, Armida Ajuria, de 52 años, respondió dichosa que había sacado un 7. En esta nota ella cuenta el pedregoso proceso para estudiar a su edad y cómo su hijo periodista la apoyó económicamente en la recta final.

Armida Ajuria (@armida.ajuria), quien explica que su nombre se debe a su padre vasco, admite que «desde los 7 años quise ser sicóloga, pero fui cambiando mis ideales según la vida me iba presentando cosas. Como mis hijos me necesitaban, tuve que replantear mis sueños».

«Estudié secretariado, me recibí y en ese momento me separé del papá de mis hijos», cuenta, por lo que comenzó a laborar inmediatamente. En uno de sus trabajos se ganó una beca en el Duoc para estudiar ingeniería en administración de empresas, pero alcanzó a cursar sólo unos semestres cuando surgió la posibilidad de otro puesto mejor remunerado a cambio de perder la ayuda estudiantil. «Me servía más para sacar adelante a mis hijos y lo tomé», acota.

Luego trabajó por años como gerenta zonal de una compañía de seguros en Viña del Mar. En 2019, con la vida armada y un hijo menor de 8 años (Iker), surgió otra oportunidad.

«Mi hermano chico, Joseba, me dijo que comenzaría a estudiar vespertino y él me motivó a que lo hiciera también. La verdad es que al segundo mes de carrera yo quise renunciar. Estaba en clases y sentí que me hablaban en chino, porque no entendía y mis compañeros eran profesores de filosofía o lenguaje, venían de carreras humanistas. La secretaria académica y un profesor me convencieron de no hacerlo», relata.

Su vida personal mientras estudiaba se remeció por varios sucesos. Se separó, tuvo que asumir los gastos de la casa, a su madre le descubrieron cáncer y el más duro de todos fue que Joseba enfermó por un virus y falleció este 2023.

Quedó afectada y debía seguir combinando su vida laboral, sus estudios y su rol de madre. Ahí entró Kevin, el segundo de sus tres hijos.

«Estaba tan mal que Kevin me sugirió que renunciara a la empresa donde trabajaba. Él me dijo que iba a tener el seguro de cesantía y que contara con él. Renuncié y Kevin me pagó la universidad este último año, porque yo no podía costearla», confiesa.

Por su parte, el comunicador argumenta: «Este último año fue complejo para ella porque le iban a bajar el sueldo en ese trabajo, entonces le dije mamá, te quedan siete meses para terminar la universidad, si necesitas algo yo te apoyo. Le sugerí dejar todas las distracciones fuera de la carrera. Pensé en pedir un crédito si era necesario. Básicamente fue hacer lo mismo que ella hizo conmigo cuando yo fui universitario y me decía que sólo me preocupara de estudiar. Ahora lo hice por ella y fue lindo regresarle la mano».

Este jueves tras el examen de título, Kevin junto a su esposa (Andrea Aguilar) y su hermano Iker fueron a desayunar y luego a almorzar para celebrar a su madre.

«Estoy feliz a más no poder, fue un broche de oro muy bueno que se sacara un 7. Es la protagonista, porque este proceso es completamente de ella, más allá del apoyo, yo nunca estudié ni me desvelé por ella. Su esfuerzo y triunfo es sólo de ella y nosotros sólo la acompañamos. Mi mamá hizo todo, la vi complicada, pero nunca flaqueando. Siempre le pasan cosas, pero es súper resiliente. Salió adelante contra todo y todos», destacó el reportero.

La madre, por su parte y para generar algo más de ingresos, tomó cuatro tutorías y dos ayudantías en su universidad. Además este año comenzó dos magíster online, uno de pedagogía en educación superior en el mismo plantel y otro en la Universidad Isabel I en España. «Mi idea fue no perder el tiempo y tener los postítulos altiro, aprovechando que tengo el ritmo de estudios».

¿Cómo ha sido cambiar de rubro a los 50, Armida?

«Fue complicado combinar todo. Muchos días que dormí tres horas. Mi hijo menor varias veces tuvo que acompañarme a clases, todos los profesores lo conocían, porque a veces salía a la medianoche. Es muy cómodo pensar que a los 40 la vida ya está hecha. Para mí fue querer ser alguien que busca más. Hoy cumplí un sueño que se veía muy lejano. Le pude mostrar a mi hijo menor que se puede. También a muchas mujeres que han pasado tantas cosas y creen que los sueños están perdidos. Para mí el éxito no son las cosas materiales, sino el dejar huella en otras personas y en eso me siento triunfadora, sobre todo en mis hijos».

Desde enero que la nueva sicóloga busca atender pacientes como ya lo hizo en su formación clínica. «Ahora estoy buscando oficina para atender y también lo haré online. En enero ya tendré el certificado de título y con eso ya puedo ejercer. También puedo trabajar en el área de recursos humanos y selección de personal en empresas porque ya tengo la licenciatura», afirmó.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...