Elizabeth Debicki también habla del humor de la princesa
Elizabeth Debicki también recuerda la felicidad de mostrar un lado más luminoso de la princesa. «Fue una alegría interpretar su gran sentido del humor, como la escena cuando compite con Mohamed Al-Fayed (padre de Dodi) de quien cuenta más chistes en pocos minutos. Usé la misma idea para recuperarme de las escenas tristes donde tenía que llorar. Conversé con muchas personas cercanas a Diana y lo que me contaban, es que a pesar de tener una vida tan trágica, conservaba su vitalidad, su fabuloso sentido del humor y su alegría de vivir. Una persona me contó que tuvo que estar sentada al lado de ella cuando tuvo que hacer un discurso y la princesa la peñiscaba, riéndose. O dormía en una cama de agua y saltaba sobre ella con sus hijos. Esa información fue muy importante para mí, sobre todo la relación con sus hijos porque a pesar de todo, mostraba su lado infantil y juguetón».
¿Cual fue la escena más complicada?
«En la quinta temporada tuve que preparar 42 veces una tortilla de huevo, mientras conversaba con Carlos (Dominic West) en la cocina, jajajá, y aún así continuar relajados. Me encantó trabajar con Dom, pienso que es un actor increíble y realmente me llenó el corazón cuando me felicitó. Lo adoré cuando me dijo eres brillante . Porque ese día en la cocina, los parlamentos eran heavy y a ambos nos llevaron a un lugar muy triste. Cuando lloré, mucosidad incluida sobre mi cara, él ni se inmutó. Y lo bueno es que no necesitamos ensayar con Dominic, ya que nos conocemos desde hace mucho tiempo, lo que nos ayudó en las escenas más íntimas».
¿Qué aprendió que no sabía?
«Lo que aprendí interpretándola, es que los medios de prensa fueron muy destructivos en su vida. Esto me impactó, sobre todo la manera cómo se manipularon los hechos. De muchas maneras, Diana es el símbolo de la invasión de los paparazzi, de las persecuciones descontroladas. Me metí en la piel de una mujer que enfrentó la lenta destrucción de su confianza, vivió las consecuencias de estar separada de su familia, perdió la seguridad. Conocer esta lenta degradación, fue una experiencia devastadora para mí. No podía creer cuando me informé que durante el final de su vida, Diana tenía que salir sola a la calle. Pensaba ¿cómo fue posible? Ella era tan vulnerable . Y creo que esto la forzó a moverse hacia personas que ella pensaba que podían protegerla. Pero por otro lado, mostramos la fuerza que tenía y su valentía para continuar. Aun poseía la generosidad de espíritu para llegar a las personas y darles lo que ellas necesitaban, incluyendo mucho amor. Además tenía la capacidad de realmente ver a las personas y la tragedia es que nadie realmente la vio a ella tal como era. Y esa es parte de esta tragedia… Aprendí mucho acerca de la manera cómo ella vivió su vida, cómo enfrentó las dificultades, sobre su ética de amor, sobre su vulnerabilidad. Para Diana era natural querer a las personas, extrañaré eso. El amor es lo único que podemos dar a los demás. Y es una tragedia que un ser humano que dio tanto de sí, nunca recibió lo que merecía. Cuando la interpreté sentí que era capaz de conectarme con las personas y ellas me respondían. La serie nos permite empatizar a fondo con sus personajes, espero que al mirarla, el público reciba lo que necesita».


