El galán otoñal de la alcaldesa:
Hace medio siglo se dieron su primer beso y hace 6 años se reencontraron.
La primera mirada de Marcos Valenzuela es de desconfianza, pero luego de unos minutos, el hombre que tiene llenito de amor el corazón de Virginia Reginato (69), alcaldesa de Viña del Mar, se relaja al punto de echar el pelo y descubrir su coquetería.
«¿Usted es soltera o casada? Lo que pasa es que los hombres que lo hemos estado, tenemos algo especial que encanta a las mujeres», larga canchero el jubilado de metro 84 y encandilantes ojos azules, que de pura vanidad no dice su edad. Aunque sus antecedentes revelan 73 años.
Dice que fue hace medio siglo que la soberana de la Ciudad Jardín le movió el piso, pero que lueguito lo cortó. «Hace 50 años éramos lolos. Bailamos, nos besamos y pololeamos. Pero rompimos. Ella era complicada, pero siempre me gustó», lanza.
-No me diga.
-Las mujeres generalmente son suaves, caminan a tranco fácil, pero ella no. Es trabajadora, inquieta y perfeccionista en todo. Pero, ¿sabe qué? La amo hasta con su genio difícil.
-¿Qué lo conquistó?
-Su alegría. Mire a nuestra edad uno ve las cosas distintas. Después de terminar ella y yo tuvimos hijos. Ella enviudó, yo me separé y lo nuestro era tan fuerte, que cuando fue el momento, se produjo el click. Y ahí empezó a andar la cosa.
-Parece cuento de hadas.
-El hombre y la mujer tienen que tener quién los acompañe. Yo lo hago y soy muy fiel. Ya llevamos 6 años de una relación, de verdad, consolidada.


