La estación romántica hace estragos en los corazones de nuestras celebridades.
Se nota en el aire que llegó la primavera. Y no me estoy refiriendo solo a la manera explosiva en que se han disparado las alergias. Y tampoco es un cliché, asociado a mariposas en la guata y una aproximación más platónica que concreta al fenómeno de Cupido. Que las feromonas se han desatado hablan varios hechos.
Por ejemplo, eso de Faloon Larraguibel oliéndole la muñeca a Julio César Rodríguez en un lanzamiento de perfumes tiene de inocente lo mismo que una entrada mía a un café con piernas para preguntar por una dirección. ¿Se entiende? Puede que efectivamente yo haya necesitado ese dato, pero ¿precisamente buscarlo en ese lugar? Como dicen los capos de «Que te lo digo»? ¡Sospeche! Un galán consumado no da puntada sin hilo. Incluso puede que seducir o intentar seducir no lo haga conscientemente. Le sale por los poros su necesidad imperiosa de cazar.
Otro caso es el de Michelle Carvalho y Pedro Astorga, que cada vez están más cerca en la desastrosa segunda temporada de «Gran hermano», pero desde una amistad que se ha ido fortaleciendo en el encierro, combinada con una atracción antigua, reposada y gradual. No digo que los veamos comiéndose a besos -por las particulares personalidades de ambos-, pero sí que una vez afuera van a ver su relación absolutamente potenciada.
¿Y qué me dice de Francisco Kaminski y Carlita Jara? Están más enamorados que nunca, aunque de sus nuevas parejas, Camila Andrade y Diego Urrutia, respectivamente. A Kaminski ya no le molestan las manifestaciones románticas en público; de hecho, ahora es un ferviente impulsor de las mismas. Las rarezas del amor.
Gonzalo Valenzuela y Kika Silva forman una linda pareja. Daniel Valenzuela está más feliz que nunca en el ítem arrumacos. Titi García-Huidobro se muestra más abierta a encontrar su media naranja, haciendo confidencias sobre pinchazos recientes y no tanto. Algo parecido ocurre con Paula Pavic, que ya ha comenzado a entablar lazos amorosos tras su quiebre con el exdeportista Marcelo Ríos, en esta fase al menos en forma virtual (aunque no le resultó finalmente).
Tal como dice la canción del cantante australiano John Paul Young, «love is in the air, everywhere I look around».


