Dayan Córdova enfrentó a una catalana que agredió a unos latinos
Decidió contar su historia luego que leyó comentarios que la tildaban de carterista.
El 31 de mayo, una mujer catalana posteó un video en X que fue replicado tanto en medios chilenos como españoles y latinoamericanos. El tema: una chilena peleando con una española, quien la había escupido tras encararla por golpear y gritonear a unos latinoamericanos que viajaban con ella en el metro de Barcelona.
El video se viralizó rápidamente. Días después, la rancagüina y protagonista de esta historia -Dayan Córdova Morales (26 años)- hizo un reel que compartió en su Instagram (@dayan_cm), contando cómo fue el enfrentamiento.
Desde Barcelona, explica que decidió publicarlo cuando leyó comentarios que la catalogaban como «carterista». «Eso fue lo que más me ofendió», afirma.
La chilena cuenta que ella regresaba la madrugada de un sábado con un amigo latino a su casa. Iban en la Línea 5 en dirección a la estación Hospitales, donde está el Estadio Camp Nou y viven muchos inmigrantes.
«Cuando yo me subí esta chica ya venía gritando e insultando a todos. Pensé que venía con el chico que estaba a su lado y en modo fiesta. Pero cuando vi que lo tiró hacia afuera y le pegó dije ¿cómo nadie hace nada si aquí nos está insultando a todos?. Me paré y le dije ¿qué onda? ¿Qué te pasa? Nos estás molestando a todos. Cállate. Ella me escupió y ahí como que me enceguecí y la golpeé de vuelta», relata.
El amigo que la acompañaba las separó y volvieron a sentarse. La española la empezó a grabar con el celular y nuevamente intercambiaron palabras. «Nos pusimos a discutir y ella golpeó en la cabeza al chico con el que yo andaba y le empezó a salir mucha sangre», agrega Dayan.
La escena terminó con la rancagüina en el andén intentando auxiliar a su amigo. De reojo vio que los pasajeros aprovecharon esa parada para bajar a empujones a la mujer.
El problema
Dayan llegó hace cuatro años y medio a Barcelona. Se fue por tres meses de vacaciones, pero se enamoró de la ciudad. «Mi intención no era quedarme. Tenía mi departamento en Rancagua, mi vida, había terminado de estudiar párvulo. Pero acá se me abrió el mundo», relata.
Volvió a Rancagua a buscar su máquina de coser y se instaló en la ciudad. Trabajó haciendo clases particulares a niños en edad pre escolar, hijos de latinos. También de mesera. Y reactivó su emprendimiento (@daycosas_): vende diferentes accesorios.
En todo este tiempo es primera vez que la agreden tan violentamente. Pero asevera que sí la han insultado por ser latina. Recuerda de manera especial una celebración del Día de Cataluña (11 de septiembre), donde trabajó en una feria, vendiendo cervezas artesanales. «Me hicieron llorar porque eran muy mala onda. Me aprendí las cosas en catalán, como los sabores y los precios. Pero un grupo de chicos insistió en que debía hablar todo en su idioma. Si tú vienes acá, tienes que saber catalán. Yo no quiero que tú me atiendas, me decían».
¿Siempre son tan peleadores?
«Últimamente han pasado varios sucesos como de racismo. Los catalanes son bien cerrados de mente, les molesta mucho que no se hable en catalán. Hay un tema porque Cataluña quiere ser independiente de España. Pero también existe una mala onda contra los latinos. Nos tienen muy estigmatizados porque hay muchos carteristas latinos aquí. O sea, chilenos. Al final nos perjudican a todos. Porque nos tratan como si fuéramos ladrones. Y hay muchos chilenos que buscan hacer una vida normal acá».
Dayan hace una pausa en su relato. «Me gustaría que quede claro que yo no sé pelear, nunca fue mi intención que pasara esta situación, ni menos meter a mi amigo entre medio. Fue algo súper inesperado. No es mi forma de resolver los problemas», recalca.
¿Qué pasó después que subió el reel contando lo que ocurrió en el metro?
«Tenía 2.500 seguidores en Instagram y ya tengo más de 10.000. He tenido más ventas. En verano es la mejor época para vender. Hay hartos extranjeros que valoran mucho las cosas hechas a mano. Las pagan bien. En las redes tengo muchos mensajes de apoyo, chilenos que me invitan a lugares donde ellos se juntan. Pero en Facebook he visto bastante hate. Para ser sincera la mayoría son venezolanos que me dicen qué bueno que te está pasando esto, para que sepan lo que viven los venezolanos en Chile, lo cual me parece muy mal. Porque todos merecemos respeto».


