Hace dos semanas la hija de Ricardo y Nilsa murió apuñalada
Momentáneamente, el Juzgado de Familia de Antofagasta dejó al niño bajo su tuición. Al momento del crimen éste veraneaba junto a la familia del presunto agresor.
Una semana completa. Día tras día. Hasta tres horas por jornada. Eso fue lo que Ricardo y su esposa Nilsa, ambos de 46 años, estuvieron parados en las calles de Antofagasta. A veces en Prat. Otras en Matta. Siempre con un cartel en la mano y recolectando firmas para contar su historia y sensibilizar a la gente. Hasta que el pasado jueves 18 recibieron por fin una buena noticia. A las 11.30 horas de ese día el Juzgado de Familia de su ciudad les entregó, momentáneamente, mientras se desarrolla un largo proceso legal, la tuición de su nieto de seis años. Ambos lloraron.
«Nosotros no queremos venganza ni hablar mal de nadie. No queremos que nadie más sufra. Sólo que nuestro nietecito esté bien. Él es el vivo recuerdo de nuestra hija y esto que acaba de pasar es una luz en medio de lo mal que estamos», comentó escuetamente Ricardo, un esforzado obrero soldador que trabaja para una empresa contratista.
Al pequeño, que fue bautizado con el nombre de uno de los personajes del libro «La historia sin fin», lo esperaron en su casa con galletas, bebidas y un rico almuerzo.
La de este matrimonio es una cruzada de amor. De un cariño enorme por estar con su nieto y poder educarlo. Pero también es un trance de dolor inconcluso. El mismo que, por ahora, ambos han tenido que dejar de lado. Hace apenas dos semanas, el lunes 7 de febrero, su hija, Carolina Arias, de 22 años, fue asesinada a puñaladas por su ex pareja, Jimmy Miranda, en medio de un ataque de celos que ya tenía antecedentes de violencia intrafamiliar.
«De acuerdo a los antecedentes, incluso hubo amenazas de por medio después que él (Jimmy) vio la página de Facebook de la víctima», dijo durante la semana el fiscal Patricio Martínez, quien investiga el caso por el cual Miranda fue detenido y formalizado, acusado de homicidio calificado.
El episodio es tan dramático que Carolina falleció en los brazos de su padre, quien alcanzó a llegar a la casa donde ella fue atacada tratando de auxiliarla. Pero ni él ni su esposa tuvieron espacio para vivir el duelo. «Sentimos que estábamos siendo ignorados, y en la desesperación salimos a la calle para sensibilizar a la gente, a las autoridades, para que nos escucharan y tuviéramos justicia», cuenta Ricardo.
Sin embargo, también había otro motivo. En el minuto del crimen, su nieto estaba veraneando junto a los padres del supuesto asesino.
«No queremos show»
El mismo jueves hubo una velatón afuera de la casa de Carolina, organizada por todos sus amigos y cercanos. Los días han sido eternos para Nilsa y Ricardo. Las siguientes declaraciones las hizo éste último horas antes de la audiencia de familia, donde le pidieron no hacer mayores comentarios para no entorpecer el litigio.
«Usted no se imagina el dolor que sentimos, la pena enorme que nos tiene deshechos. Carolina era nuestra hija mayor, era un sol, y ahora no está. Nosotros sólo pedimos justicia. Que ese joven se quede en la cárcel por muchos años y nadie más tenga que sufrir esto. Nadie tiene derecho a terminar con una vida así», dijo.
-¿Habló con la otra familia?
-Por favor, no quiero hablar mal de nadie. Sólo tenemos miedo. Nosotros somos una familia normal y simplemente creemos que nuestro nieto estará mejor con nosotros.
La otra familia, en tanto, también solicitará la custodia del menor. Jimmy Miranda González, padre del acusado, comenta que «esto para nosotros no es un show mediático. Por eso no quiero ahondar más en el tema. Sólo le puedo asegurar que se han dicho muchas mentiras y que vamos a apoyar a mi hijo. Aunque respetamos a las demás personas, también trataremos que estar con nuestro nieto, porque lo queremos».
Sename presente
Ingrid Arancibia, directora regional (s) del Sename de Antofagasta, manifiesta que han estado muy atentos a la situación del menor y que en todo momento han velado por su seguridad e integridad. «Por eso, se presentó ante el Juzgado de Familia una medida de protección en favor del niño, a quien además se le entregará asistencia sicológica y reparo emocional. Lo importante es que el Sename vela por su bienestar en forma totalmente imparcial, sin tomar partido por ninguna familia, sino solamente por el bienestar del niño», dice.


