Hace tres años que el comediante no descansa
Tanto esfuerzo provocó que su espalda se resintiera, pero él no para: igual trabajará este verano en Viña del Mar.
Su corazón lo desea con ganas. A su espalda se le hace agua una temporada de reposo. Sus omóplatos lloran un masaje y su piel, según se contempla, requiere algo de sol en ciertas zonas. En resumen, la frágil humanidad de Patricio Torres demanda con urgencia unas vacaciones. Sin embargo, su cerebro, el que manda, ordenó otra cosa y le agregó otro año sin respiro a su bitácora.
«Hace tres años que no me tomo vacaciones. Definitivamente no puedo tomármelas. La última vez fui a Punta del Este y a veces me trato de escapar a una casa en la playa que tengo. Pero estoy contento con lo que hago, porque probablemente el estrés me hubiera tirado al suelo hace rato», sostiene Torres, quien tiene 56 años, fue inolvidable integrante del «Jappening con ja» y es referente del «Teatro en Chilevisión».
Así, y con el periodo estival ya iniciado, el inquieto Patricio debió hacerse la idea y enfrentar este nuevo año trabajando, por mucho que tuviera vacaciones en Chilevisión y en la Radio Corazón. De hecho, estará en Viña del Mar a full con su obra «Fui infiel, sin mirar a quien», que presentará en la sala Cine Arte de Viña de Mar y que tendrá a la curvilínea Yamna Lobos como figura rutilante.
«A veces me da nostalgia cuando en las noticias muestran a la gente vacacionando, pero como voy a estar en Viña también probablemente pueda usar esa instancia para vacacionar», reflexiona.
En todo caso, y por el mismo exceso de entusiasmo para el trabajo a lo largo de los años, Torres recibió una mala noticia: ahora sufre de lumbago y le salió una hernia. «He quedado algunas veces doblado por culpa del cansancio, pero tengo que armarme de ánimo nomás porque tengo necesidades. Además, tengo una pequeña hernia que cada vez que estoy presionado me pasa la cuenta», revela.
-¿Cómo lo haces para superar el lumbago sobre las tablas?
-Algunas veces me tomo un calmante y eso me ayuda. Además, estoy con ejercicios firmes y me colabora en eso mi personal trainer, que es el Lucky Buzzio («Morandé con compañía»). Me ha ayudado demasiado y gracias a él he fortalecido los músculos para soportar el problema del lumbago. Estoy a puro abdominal.
-¿No piensas que sería bueno darte un respiro de vez en cuando?
-Lo pienso, pero ahora estoy trabajando en las obras que vamos a presentar en el año del «Teatro en Chilevisión» junto a un gran equipo que conforma Rolando Valenzuela, el director Sebastián San Martín y otros que se mueven muy bien en la dramaturgia. No me puedo relajar.
-Había un rumor de que no seguían.
-Espero que no, pero sí estamos viendo algunas cosas. Lo que tengo claro es que aún tenemos que sentarnos a conversar con Chilevisión. Hay varios temas pendientes.
«Tengo que armarme de ánimo nomás porque tengo necesidades».


