Feroz, necesaria y definitiva autocrítica de Alexis Sánchez tras la eliminación de Chile en Bolivia
La Roja cayó por 2-0 en el El Alto y quedó sin opciones matemáticas de llegar al Mundial 2026.
Alexis Sánchez vivió la última chance de la Roja en el camino al Mundial 2026 con intensidad, mezclando palabras de aliento con retos para sus compañeros. Una vez consumada la derrota por 2-0 ante Bolivia en El Alto, y la eliminación matemática de Chile, el ex Niño Maravilla habló fuerte y claro en medio de la crisis del fútbol nacional.
«Me voy caliente y triste porque Chile no se merece esto. Acá hay responsabilidades de todos. Se hicieron muy mal las cosas y se ve reflejado en cómo jugamos, en la organización y todo. Llevo veinte años en la Selección, debuté a los 16 y ahora estoy triste», dijo Alexis. «Qué le vamos a hacer», agregó como frase muletilla en cada una de las entrevistas que concedió post partido.
El goleador histórico de la Roja fue aún más punzante al ser consultado por el recambio que le pena a la Generación Dorada. «El recambio está hace tres años. La Generación Dorada terminó hace tiempo, está enterrada. Solamente quedo yo, dándoles una mano a los jóvenes, mientras esté bien físicamente», aseguró.
El por ahora jugador de Udinese capitaneó a la Selección en el estadio Municipal de El Alto, en La Paz, y al menos al inicio se le vio entusiasta. «¿Se acuerda en la Copa América pasada que Alexis retaba a sus compañeros? Bueno, ahora, es todo lo contrario, los está motivando, los aplaude en cada jugada», destacó el periodista Claudio Bustíos en la transmisión de CHV.
La paciencia le duró poco, eso sí. Primero se disgustó cuando Lucas Cepeda no picó a buscar un pase profundo y luego recriminó a Felipe Loyola por no entender otro intento de asociación por la banda derecha. «Alexis las quiere todas, pero de alguna manera eso es malo», acotó Aldo Schiappacasse durante el partido.
En el minuto 43, en un contraataque con superioridad numérica, Sánchez explotó luego de la decisión de Loyola, quien le pegó al arco desde 45 metros y desviado en vez de tocársela a un compañero. «Le hace gestos con los dedos índices en la cabeza, como diciendo piensa», señaló el reportero de cancha Bustíos.
Chile desaprovechó el hombre de más tras la expulsión de Lucas Chávez a los 19 minutos y le devolvió la mano a Bolivia con la tarjeta roja del ingresado Francisco Sierralta a los 54 minutos. El defensor fue uno de los tantos cambios casi inentendibles de Ricardo Gareca en el segundo tiempo, en un intento desesperado por dar vuelta el marcador y seguir con vida en la carrera al Mundial.
«Quiero pedirle perdón a la gente. Todo el grupo, empezando por mí, tiene responsabilidad, incluyendo a los más jóvenes. Nunca viví esto en con la Selección, siempre estábamos ahí en la pelea. Siento pena por mí y por el grupo, veo a los jugadores tristes. Pero esto es fútbol, qué le vamos a hacer», agregó Sánchez. Por último, el tocopillano se juramentó aportar su granito en lo que sea en adelante. Si es que lo llaman, claro está. «Yo me veo en la Selección, ya sea apoyando a los más jóvenes, ayudando a la ANFP, a la Selección y a Chile, que es lo fundamental», cerró.


