Economista Jorge Berríos cree que este ajuste de choque es la solución ante crisis de Argentina
Para el director del Diplomado en Finanzas de la Fenuchile, las medidas anunciadas son las correctas, y solo resta ver si los sindicatos y el congreso le permitirán llevarlas a cabo. Al menos tiene el apoyo de los votantes.
Jorge Berríos, director del Diplomado en Finanzas de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, no se sorprendió con las medidas anunciadas por el gobierno de Javier Milei.
«Es lo que dijo que haría, aplicar una política de choque muy fuerte, principalmente en la reducción del déficit fiscal, en reducir los subsidios y ajustar a como dé lugar los presupuestos. También disminuir la burocracia estatal, tratando de hacer funcionar el programa de crisis», explica.
¿Qué tan grande es la crisis?
«Argentina está en un proceso de crisis económica muy profunda. El mayor indicador es que el 40% de la población está bajo la línea de la pobreza, entonces acá no se trata de una política de continuidad, como podría hacer cualquier otro gobierno, sino de una política de choque. Entonces Milei prefiere decir la verdad ahora, al tiro, asumir que será duro».
¿Le jugará en contra comenzar así?
«Es que a Milei lo eligieron para hacer esto, lo que nadie antes se atrevió a hacer, ni Macri. Lo eligieron para aplicar una política de choque, un ajuste brutal».
Milei sostiene que Argentina se hizo adicta a las deudas.
«Exactamente. Argentina vive de subsidios, a la alimentación, al gas, la electricidad, el transporte, cosas que se comenzarán a reducir. Se acabó la buena vida para Argentina, viene un período difícil, no se esperan buenas noticias en los próximos meses».
¿Qué tan duro será?
«Subirá la inflación, aumentará el tipo de cambio, subirá el desempleo por la cesación de muchos cargos públicos, aumentará la pobreza. Es un paso muy duro, pero si uno analiza lo que se ve en Argentina, la gente más joven está de acuerdo con este ajuste. Los mayores, por temas de subsidios, obviamente no lo están. Pero el votante de Milei sí apoya estas medidas, saben que es lo que hay que hacer».
¿Políticamente podrá hacer esos cambios?
«Creo que el talón de Aquiles de Milei son los sindicatos y organizaciones que se verían perjudicados, también los despidos y el descontento por la inflación. Veremos si el ambiente lo deja hacer los cambios. Lo mismo el Congreso, si aprueba las leyes necesarias para este ajuste. En Chile se han hecho ajustes fuertes en los 70 y 80, pero con otras condiciones políticas, en democracia es más complejo. Igual Milei tiene una buena base de votantes, ese es su respaldo para hacer esta política de choque durísima. Ni Margaret Thatcher en Inglaterra hizo un ajuste tan duro».
Siempre se habla de que Argentina es un país rico, pero que gasta mucho.
«Argentina fue inmensamente rica, piensa que Buenos Aires se hizo con planos europeos. Fue una nación rica, pero nunca se ajustaron los pantalones como lo hizo Chile. Fue duro, se pagaron costos, pero en cambio Argentina nunca lo hizo».
¿Sigue siendo rica Argentina?
«Tiene potencial en infraestructura, agropecuario, manufactura, se puede transformar en una potencia, pero requiere un plan de ajuste. Se acabó la buena vida, si no hay cambio ahora, no saldrán adelante. Una vez que logre eso, despegarán muy fuerte».
¿Qué opina de Milei?
«Es un hombre inteligente, sabe de economía. No lleva ni dos días y ya aplica ajustes, porque esto no es un presupuesto de continuidad, es un presupuesto de crisis. Es el hombre para este momento».
¿A qué se refiere?
«En las empresas, por ejemplo, hay gerentes para salvarlas, otros para enfrentar despidos, son hombres con la capacidad de afrontar esos momentos complejos. Milei es el hombre para este momento de Argentina».
¿Cuáles son los pasos que le esperan a Argentina?
«Primero, ajustar la economía, el paso más duro. Después, hacer reformas. No sé si la dolarización será una de ellas. Yo igual creo que en Argentina debe haber un 2% del PIB bajo el colchón, es decir, plata circulante que no está en la banca, porque la gente no confía tras el corralito de los años 2000, pero en una segunda etapa se deberá ver ese tema, así como abrir la economía, ver las concesiones, las empresas estatales quebradas».


