Edgar Benítez trabajaba en una aplicación de transporte antes de huir a Estados Unidos
Fue formalizado por tres delitos. Integraba la facción Los Piratas del Tren de Aragua, dedicada al tráfico de drogas y secuestros extorsivos.
Edgar Benítez Rubio (38 años) fue formalizado este miércoles por los delitos de secuestro extorsivo, secuestro con homicidio y asociación criminal. El sujeto de nacionalidad venezolana, alias «El Fresa», se conectó de manera telemática a la audiencia desde el Recinto Especial Penitenciario de Alta Seguridad (REPAS).
Benítez llegó extraditado a Chile en un vuelo proveniente de Estados Unidos junto con otros cuatro imputados venezolanos. Jesús Golding Escalona, detenido por trata de personas, tráfico de migrantes, homicidio y secuestro en Antofagasta. Yhonaiker Sequera Olivero, acusado de homicidio calificado en Coquimbo. Miguel Oyola Jiménez, supuestamente culpable de secuestro extorsivo y asociación ilícita en Tarapacá; y Gregoris Cortez Fernández, sindicado como autor de un homicidio calificado en el Biobío.
Los cinco pertenecen al Tren de Aragua o alguna de sus facciones, por lo que están catalogados de alta peligrosidad. Quedaron en celdas separadas, monitoreados las 24 horas, con vestimenta fiscal, salidas controladas al patio y un régimen de visitas restringido, sólo a través de un locutorio.
El prontuario
Edgar Benítez era miembro activo de la facción Los Piratas del Tren de Aragua. Fue formalizado por participar en el secuestro y homicidio del teniente venezolano Ronald Ojeda, el 21 de febrero del 2024. Luego de que el fiscal Héctor Barros expusiera los antecedentes, el tribunal decretó la prisión preventiva para Benítez.
En concreto, su rol consistió en facilitar su Nissan Versa, que fue camuflado como un auto policial para trasladar a Walter Rodríguez Pérez, Johnny López Mendoza y José Carlos Valverde Araujo, los ejecutores del siniestro plan.
Horas más tarde, Benítez huyó de Chile por un paso no habilitado junto con Yankel Ulloa, un venezolano investigado por otro delito.
El Fresa pasó por Perú, Colombia, Panamá, Honduras y México antes de llegar en abril del año pasado a Indiana, Estados Unidos, donde también estaba de manera ilegal. Fue detenido el 11 de febrero pasado gracias a la coordinación entre la Brigada Bipe Antisecuestros de la PDI y el FBI. De hecho, había una orden de captura internacional, emitida por Interpol, en su contra.
«La contribución que él hace en la organización, a juicio nuestro, es de vital importancia, toda vez que es quien entrega el vehículo con el cual se secuestra a la víctima; pero no sólo eso, sino que también mantiene en su poder otros dos vehículos que participan en una serie de secuestros, incluido el vehículo Chevrolet Onix que fue incautado el día 13 de abril de 2024, cuando se le da muerte al mayor de Carabineros Emanuel Sánchez Soto», dijo el fiscal tras la audiencia.
De Uber
El subprefecto Hassel Barrientos, jefe de Bipe Antisecuestros, cuenta que la carrera delictual de Benítez comenzó en Venezuela, donde se integró al Tren de Aragua. El 2016 se fugó de la Cárcel de Maracaibo junto a otros 34 reos y recaló en Perú.
En Trujillo la banda se separó y nació la facción Los Piratas del Tren de Aragua que se concentran en dos negocios ilegales: secuestros extorsivos y tráfico de drogas. Luego de siete años en Perú, el Fresa llegó a Chile de manera ilegal.
«Como muchos integrantes de las distintas facciones del Tren de Aragua, Benítez siempre mantuvo una actividad que le permitiera ejercer distintos tipos de delitos», explica Barrientos.
En su caso era conductor de Uber. Para eso tenía el Nissan Versa. «En ese mismo vehículo realizaba tráfico de drogas y muchas veces trasladaba a víctimas de secuestros. Por eso era tan importante finiquitar este proceso de extradición, porque con él acá podemos seguir indagando para esclarecer secuestros extorsivos en los que también pudo haber participado».
Para Barrientos hay un detalle especial en Los Piratas: «Utilizaban bastante logística para la perpetuación de los secuestros extorsivos».
Benítez trabajaba cumpliendo las órdenes de Carlos «Bobby» Pérez, líder de Los Piratas, detenido en Colombia, cuya extradición se encuentra pendiente.
«El proceso investigativo apunta a que (Benítez) tenía un liderazgo al interior del grupo. No era un líder superior, pero tenía la posibilidad de conseguir logística para perpetrar distintos delitos. No era un simple, entre comillas, soldado, sino que tenía voz y voto dentro de la ejecución de los delitos».
En Chile, El Fresa vivía con su pareja y un hijo pequeño. El subprefecto afirma que esas son características que le permitieron pasar inadvertido. «Acá simuló ser un inmigrante venezolano que venía a buscar nuevas expectativas de vida».
Con Benítez tras las rejas, ya suman 12 detenidos por el secuestro y homicidio de Ojeda. Barrientos agrega que hay cuatro que permanecen prófugos. «Aunque es probable que algunos ya ni siquiera estén con vida».


