Mi sueño es llevarlo a un partido internacional, cuenta su creador Williams Fleme
Uno de los momentos más delirantes que nos ha regalado el fútbol chileno ocurrió el fin de semana pasado, en el partido entre Universidad de Chile y Coquimbo Unido en el estadio Santa Laura. Las redes sociales se plagaron de videos en los que aparecía un hincha pequeñito, del porte de un niño de dos años a lo mucho, completamente calvo y vestido con la polera de la U. Era arrojado por los aires por los hinchas e incluso fue lanzado por uno de los lienzos estilo cuncuna como si se tratase de un resbalín.
Pelón, como es apodado el mini fanático, no tenía por dónde salir lastimado: se trata de un muñeco, una guagua de juguete, que la rompe en Instagram con más de 10 mil seguidores (@pelon.aconcagua_jrs) y está convertido en toda una celebridad entre los hinchas azules.
«Los niños lo quieren caleta, se sacan fotos con él cuando llegamos al estadio», cuenta Williams Fleme (24), comerciante de San Felipe y una especie de Gepetto para este Pinocho o Chucky del balompié local. «Se hizo famoso en julio, cuando fuimos a Talcahuano y apareció en la tele. Incluso salieron memes diciendo que Sampaoli había ido al estadio, jajajá», añade su creador, quien pertenece a Aconcagua Azul, una rama de la barra Los de Abajo.
¿Cómo cobró vida el famoso Pelón, Williams?
«Todo partió como hace diez años cuando mi mamá Jaqueline llegó con la guagua a la casa. Pasó un tiempo y cuando a mi hijo Gabriel le quedaron chicas las poleras de la U, mi mamá le empezó a poner la ropa al muñeco. Y ahí quedó en la casa como hasta hace dos años porque vi que habían llevado un león de peluche gigante a la barra. Pensé en que cómo le iban a poner color por llevar al Pelón. Obviamente se llama así porque es peladito».
Williams no recuerda qué partido vieron por primera vez en ese debut en el estadio hace dos años, pero cuenta cuál fue la reacción de la gente entonces. «No lo dejaron pasar. Nos ha pasado como tres veces, porque nos dicen que puede ser considerado objeto contundente. Pero como está de algodón, solo las manos, pies y cabeza son de plástico, en general no hay tanto atado. Ahora estamos listos para ir a El Salvador para el partido contra Cobresal. En general, tratamos de no llevarlo a los partidos de alto riesgo por el tema de las barras. Hay que estar atento a la jugada, tú cachái», explica.
¿Y es tradición eso de tirarlo por el aire?
«Es como últimamente la U no está nada de bien, la temática ha sido estar ahí rompiendo la voz en las buenas y malas. En el último partido se empezó a jugar y de repente lo tiran para abajo. Íbamos perdiendo más encima. Al principio decían que era cábala, pero nos ha ido más o menos nomás».
¿Qué lo motivó a llevar a Pelón al estadio?
«Fue netamente por el folclor del barrismo, igual que pasa en otro países como Argentina o Brasil. Llevar al Pelón es mostrar la cultura de las barras, el llegar, cantar, alentar. Era mostrar algo más divertido y extrovertido».
¿Le gustaría llevarlo a un partido de copa internacional?
«Claro, sería un sueño. Desde que empezamos a ir no hemos tenido competiciones internacionales. Ahí va la discusión de la semana: para nosotros es primero, segundo y tercero la U. No nos interesa si dicen que la U le va a dar la mano a Colo Colo. No estamos pendientes de eso, queremos clasificar internacionalmente».


