Las descubrió un joven que compró la máquina sin saber que contenía un rollo en su interior
Las fotos dan para imaginarse cosas, dice la mujer que sale en varias de ellas.
Javiera Posada estaba tranquila en la playa con su perro cuando un whatsapp la alertó. Una amiga le dijo que creía haber visto a sus papás en un video viralizado en Instagram. «Me preguntó si realmente eran mis papás y efectivamente eran ellos», cuenta aún sorprendida Javiera, de 27 años.
Sus padres, María Angélica Mella (67) y Alejandro Posada (66), aparecían en un video publicado por Luis Alfonzo Ashbi, quien contaba que había adquirido una antigua cámara fotográfica en el Barrio Italia y que, para su sorpresa, tenía un rollo en su interior.
«Lo llevé al laboratorio sin expectativas y terminé descubriendo la historia de una pareja chilena entre el 2000 y 2001», cuenta Ashbi en la publicación, quien con las 12 fotos que obtuvo y una música melancólica creó un video que recrea parte de la historia íntima del matrimonio.En las imágenes, que llevan aquel tono de bordes imprecisos, típico de las fotos antiguas, aparecen una mujer acostada en una cama, un teléfono fijo alargado, muy de los años noventa, una casa blanca, un hombre tomándose una selfie frente a un espejo, donde sólo se distingue el flash, una piscina y un hombre de ojos azules tomando un trago.
«No sé quienes son, pero estas fotos cuentan un pedacito de lo que fue su vida hace 25 años y ahora también forman parte de la mía», cierra el video.
Javiera se fue directo a la casa de sus padres en Concón, a mostrarles el video y las fotos de ellos. «Fue como abrir un baúl de los recuerdos», cuenta.
Las teorías
La joven les leyó algunos de los comentarios que han escrito diversos usuarios y se empezaron a reír juntos.
«Seguramente fue una escapada romántica, seguramente era un amor prohibido», se lee en uno de ellos.
Otros se pusieron más creativos. Uno aseguró que el hombre de la foto estaba en la cárcel hace muchos años, acusado de asesinato, y hasta de «Mea Culpa» alguien se acordó.
La verdad es que los tonos de las fotos y las miradas de los protagonistas daban para echar a volar la imaginación.
Pero otro usuario zanjó la discusión: «Esa es mi prima Angélica y Alejandro. Siguen juntos desde el año 80. Viven en Concón, qué loco esto».
Ante tantos comentarios, especulaciones y mensajes que empezó a recibir, Javiera decidió hacer un TikTok y aclarar que nadie había matado a nadie y que sus padres eran los protagonistas del viral.
Acá comparte más detalles: «En una de las fotos, en una muralla, hay una foto mía vestida de huasita. Debo tener 2 o 3 años, así que sí, las fotos son como del 2000 o 2001».
Dice que la casa blanca era una que tenían sus abuelos, en Cartagena, donde veraneaban, y que su mamá aparece acostada tomando desayuno en la cama de la casa que tenían en ese entonces. «A mi papá le gustaba tomar fotos, pero a mi mamá no le gustaba que le tomaran fotos, así que había que tomarla como de sorpresa», cuenta la joven.
¿Ellos tenían noción de esas fotos?
«La verdad es que no, no sabían que existían, no se acuerdan para nada».
¿Qué dijeron al verse?
«Mi mamá se sorprendió por lo joven que se veía y dijo que sus rulos tenían mejor forma en esa época. Mi papá perdió la vista, pero se acuerda perfecto de esa época».
Venta de bodega
La propia María Angélica entrega más datos. «Nosotros nos vinimos a vivir este año a Concón. Teníamos que entregar nuestra casa en Santiago y teníamos muchas cosas. El entretecho estaba lleno de cosas. Hasta encontré trabajos de mis hijos del colegio cuando eran chicos. Así que a comienzos de año hicimos una venta de bodega e invitamos a amigos y vecinos, ahí se fue la cámara», dice.
Entonces usted sabía de su existencia.
«Sí, si estaba en una caja con otras cosas del tipo, con equipos, con una filmadora, unos discos láser, unos vinilos. Esa caja se la llevó un señor que le interesaban esas cosas, pero yo no sabía que la cámara tenía un rollo, ni la revisé, y tampoco tengo idea cómo llegó al barrio Italia, donde después el joven del video la adquirió».
¿Qué le parecieron todas las cosas que se comentaron de ustedes?
«Muy divertido. En realidad las fotos dan para imaginarse cosas y la música también ayuda a eso. Nosotros nos empezamos a acordar de muchas cosas de esa época».



