A volver a ver programas del pasado se aquilata el enorme cambio que ha tenido la TV chilena y nuestra idiosincracia.
Atribúyanlo a mi personalidad más bien melancólica, a que estamos en una temporada televisiva baja y por ende, algo fofa programáticamente hablando o al hecho de que la nostalgia inexorablemente se acrecienta con el paso de los años, pero he estado revisando bastante seguido la señal «REC TV» de Canal 13 (Secuoya), que retransmite estelares de la vieja escuela, como «Martes 13» y «Lunes gala» y programas maratónicos de antaño, como «Sábados gigantes» y «Venga conmigo», entre muchos otros contenidos retro, por supuesto.
Ha sido un verdadero hallazgo, un asombroso viaje al pasado, un recuerdo de lo inocentes que éramos como sociedad y también de las barbaridades que decían al aire nuestros rostros televisivos y de la unánime complicidad pasiva que implicaba la manera en que les celebrábamos esas salidas de madre.
No voy a caer en el facilismo de decir que Ricardo Meruane sí hacía reír en «Venga conmigo» porque en los 90 él, tal como sus demás colegas cuentachistes, enfrentó un escenario más sencillo que el actual, en el que todas las generaciones se reían de las mismas cosas. No habían boomers ni millennials ni generaciones X ni Z, cada grupo con su humor específico y con sus códigos particulares. Y para qué hablar de plataformas y aplicaciones: con suerte había teléfono fijo.
Don Francisco se reía a mandíbula batiente de la gente defectuosa y, en general, de cualquiera que se saliera de la norma estética promedio, ya se tratase de gorditos, albinos, viejos, extremadamente flacos, feos.
Alberto Plaza no tuiteaba, sino que cantaba. Y bastante bonito, les diré.
El «Pompi» Eguiguren (Cristián García-Huidobro) trataba de «tontorrona» a su esposa en la ficción, Pía Correa Gumucio (Coca Guazzini). Hoy lo funarían.
En un «Ríete.con» (sí, con «n») del 2003 Daniel Alcaíno, personificando a Kike Morandé, le descerrajó al coreógrafo de color Ángel Torres alusiones racistas a quemarropa. «Se puso negra la cosa», «¿Te secaste la cara con un chocolito?» y «Traigan mayonesa pa echarle en el caracho, mire que está muy oscuro» fueron parte de ese lamentable espectáculo.
En síntesis, que nadie piense que REC TV (814 y 126 en Movistar, 69 en Entel, 118 en Claro TV y 870 en GTD/Telsur) es un simple canalcito para chochear viendo, por ejemplo, al «tío Javier» (Miranda) diciendo «¡a-ten-ción!» a los panelistas de «Maravillozoo». Es mucho más. Es un poderoso portal que nos permite asomarnos a un tiempo en que éramos todos más jóvenes y más puros, pero también más torpes y más crueles.


