Una desatada alegría en las tribunas y lágrimas del técnico Dick Advocaat a pesar de perder 7-1 frente a Alemania
Quizás sea mi edad, pero ahí es cuando emerge la emoción.Tengo que intentar evitarlo, no me gusta, pero me emocioné por la alegría de la gente, dijo el entrenador de Curazao.
Locura total por Curazao en el Mundial de Fútbol 2026, pues el equipo caribeño que clasificó por primera vez a una Copa del Mundo sigue haciendo historia y en su primer partido ya anotó su primer gol, y nada menos que contra la poderosa Alemania.
El resultado no importó para nada para los miles de hinchas que se unieron a la causa e hicieron barra junto con los pocos hinchas nacionales de Curazao.
El minuto 21 y el nombre de Livano Comenencia quedarán grabados en la historia de este seleccionado nacional, que proviene de una isla tropical al frente de las costas de Venezuela y que tiene una población oficial de 156.000 habitantes, aproximadamente. Cada uno de estos hinchas curazoleños estallaron en ese minuto con el 1-1 ante los alemanes.
La jugada fue más o menos enredada, pues un pase hacia línea de fondo de Comenencia para Sontje Hansen fue trabado apenas por el defensa Nico Schlotterbeck. Después, el delantero centro de Curazao, Jürgen Locadia, intentó pegarle al arco, pero nuevamente fue trabado por el mismo defensor, y al final esa pelota le quedó al que comenzó la jugada y el que se volvió el héroe de la historia: Comenencia. Este remató directo contra Manuel Neuer, que no tapó debido a un rebote en Joshua Kimmich que le desvió el balón justo para que entre en su portería.
Comenencia corrió hacia un costado del arco rival y se tiró al suelo gritando a todo pulmón, donde llegaron todos sus compañeros a abrazarlo y armar un montoncito lleno de amor y esperanza.
La gente en las tribunas se abalanzó unas sobre otras, botaron la comida, sus bebestibles, se abrazaron, besaron, pasó de todo con la locura de Curazao empatando el partido a Alemania y anotando su primer gol en la historia de los mundiales de fútbol (ver galería de fotos en https://goo.su/LnyC1).
«De los goles más gritados del Mundial, sin dudas», se relató en la transmisión oficial de DirecTV. Y pues, pegó en el palo con la estimación, pues tampoco se sabe cómo, pero una tribuna del estadio de Houston estaba llena de hinchas con la camiseta del combinado caribeño, como si la mitad del país hubiese viajado para presenciar este hito histórico.
En el banquillo de suplentes el director técnico Dick Advocaat estaba llorando, intentando aguantar la emoción de lo que estaba presenciando. Motivos tenía, pues ese momento era la cúlmine de uno de los caminos más meritorios en la historia del fútbol, con un país poco futbolizado, pero que en Concacaf consiguió clasificar por su propio esfuerzo con el primer lugar en el Grupo B de las eliminatorias. Mantuvieron el invicto durante los diez partidos y pasaron por encima de selecciones como Barbados, Aruba, Santa Lucía, Haití, Jamaica, Trinidad y Tobago y Bermudas.
Quizás el marcador quede para el olvido, pero quien mantuvo la emoción al borde de las lágrimas fue el técnico, que dejó bonitas declaraciones en conferencia de prensa.
«Un 7-1 es obviamente un marcador abultado. Pero, no es una vergüenza contra un equipo como ése. Ese equipo vale 850 millones y Curazao, 25. No funcionó, ellos fueron simplemente demasiado fuertes. Fue la alegría de la gente de Curazao, también se vio después del partido. Quizás sea mi edad, pero ahí es cuando emerge la emoción. Tengo que intentar evitarlo, no me gusta, pero me emocioné por la alegría de la gente. Fue fantástica. Ya es extraordinario lo que hemos hecho para clasificarnos. Y tenemos que ser conscientes de ello. Aunque no consigamos una sorpresa, igual estaremos felices de haber participado en el mayor evento del mundo», expresó el neerlandés de 78 años.