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Autor de la Foto: MEGA
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Autor de la Foto: RUBEN GARCIA
Título/Pie de foto: Pilar Moraga va de menos a más en el programa.
Pilar Moraga tiene inquietos a dos compañeros del reality de Mega
Su estilo rockero, sus tatuajes, su actitud desenfadada y su verso son algunos de sus atributos.
Carolina Saavedra
Ella aparece vestida con una jardinera tres tallas más grandes de lo debido. Deja ver sus tatuajes en los brazos, luce un jockey con la visera hacia el lado y bototos. Un participante ironiza con cara de desagrado: «Se ve súper femenina hoy». Hablan de Pilar Moraga (29), la participante de «Amor a prueba» que hace unos capítulos dejó de ser la amiga de todos los hombres del reality para convertirse en una femme fatale que tiene en la pitilla a dos compañeros del encierro de Mega.
Los pretendientes de esta modelo de origen venezolano son el publicista Eduardo Rheinen (31) y Sebastián Ramírez (28), ex participante de «Pareja perfecta». Ambos están conscientes de que en una esquina de la casa se da besos con uno y, en algún rincón, con el otro. Para la sicóloga Constanza Michelson, «a ellos eso no les importa. Ella es un desafío más para un tipo zorrón, como ellos. El zorrón tiene la fantasía de ser un campeón, llevarse el trofeo, de competir con el otro. Y ella también podría ser un tipo de zorrón que compite con ellos».
La autora del libro «Cuicoterapia», Josefina Reutter, caracteriza al zorrón como «un subtipo de cuico, menor de 25. Uno abacanado, que se cree el dueño del universo. Y ese perfil también aplica a las mujeres, una zorrona».
Este estilo rockero que cultiva Pilar Moraga en el reality es atractivo para Eduardo y Sebastián, porque «el ámbito de la seducción en el reality tiene que ver con la competencia. Más todavía con una mujer que es la distinta de la casa», apunta el escritor Óscar Contardo.
Michelson apoya la teoría: «En este reality hay mujeres que se exhiben en lo medios y que corresponden a la mujer objeto. Son súper domesticadas desde lo masculino, una fantasía masculina. Y entonces aparece esta mujer que tiene un alto narcisismo, sin esta posición domesticada y se distingue de las demás. Les dice yo no estoy buscando que tú me mires y tiene buen verso. Es una buena jugada de ella, para atraer las miradas».
Daniel Hidalgo, creador del libro «Canciones punk para señoritas autodestructivas», cree que además de su actitud desentendida, el efecto de Pilar en los hombres se produce «por lo que ella refleja a través de sus tatuajes, de su ropa, que muestran que es súper consciente de su corporalidad, que expresa esa libertad que es tan bonita en una mujer, aunque sea ruda».
Claro que este juego a dos bandas pudiera tener fallas. Según el sicólogo Raúl Carvajal, «esto tiene que ver con la ambivalencia (presencia y ausencia, al mismo tiempo, de cariño, amor, compañía), que nos marca desde que somos chicos y que, al crecer, al querer y ser queridos nos relaciona con esa dualidad, nos es familar». Y acá se la juega: «Probablemente para un cierto tipo de hombres el verse expuesto a una mujer que juega en la indefinición, con esta dualidad, puede ser atractivo, pero estas relaciones no llegan a ningún lado».
Cifras
Aunque duró hasta las dos de la madrugada, el capítulo del lunes de «Amor a prueba» lideró la noche con 20,7 puntos. En sus 24 capítulos, promedia 17,8 unidades, según cifras de Mega.


