Fue mamá de Julita junior hace dos meses
A sus 32 años, Julia Vial tomó una de las decisiones más importantes de su vida. Se alejó por unos meses de todos los pelambres, líos amorosos y tongos de la farándula que transmite el programa «Intrusos», donde es la animadora, para dar rienda suelta a una de las facetas que más sonrisas y satisfacciones le ha sacado en el último tiempo: ser mamá.
Las enormes pilas de pañales sucios, las constantes mudas de ropa y los llantos en medio de la noche han tenido a la animadora y mamá primeriza a punto de perder los estribos con su nuevo rol. Pero el nacimiento de Julita, que ya tiene dos meses, logró despertar en ella uno de los sentimientos más fuertes e incondicionales de su vida. «Estoy loquita de amor por ella. Es algo inimaginable. No esperaba que ser mamá resultara ser un vínculo tan maravilloso como lo que he vivido con mi hija», confesó toda cocoroca la opinóloga, que recién hace una semana retomó sus funciones televisivas en La Red.
-Chocha, chocha.
-¡Pfff! Todos me dicen que soy una promotora de la maternidad. ¡No sabes cómo se siente! Es que ser mamá es una experiencia que no te puedes perder por nada de este mundo.
-Caíste rendida ante Julita.
– ¡Sí! Les pelo el cable a todas mis amigas con el tema. Tanto así, que cuando me llamaron para ser parte de la campaña de belleza en la que estoy, acepté solamente porque a la gente de la empresa no le importo que yo estuviera embarazada en ese momento. Ser mamá es la meta que simbolizo en la campaña (ver recuadro).
Pero a principios del embarazo de Julia, no todo fue miel sobre hojuelas para la animadora. «Me diagnosticaron una diabetes y la verdad es que yo nunca he estado en riesgo de nada con el tema de la azúcar», aseguró la periodista, quien tuvo que aprender a inyectarse insulina para controlar los niveles de azúcar en su sangre durante todo su embarazo.
-¡Dos veces más difícil entonces!
-En su momento fue tema. Pero bueno, tuve que poner más ojo y cuidarme de no comer chocolates y ese tipo de cosas. Los médicos no tienen una razón exacta de por qué sucedió. Subí doce kilos por la Julita pero ya está todo bajo control.
-¿Y cuándo se viene la campaña para bajar de peso?
– Jajajá. Chuta, todavía no. Es que ahora estoy con una dieta especial por el tema del amamantamiento. Como dos veces por cada comida del día para mantenerme en buenas condiciones.
-No te mueres de hambre por lo menos.
– Más o menos. Es que son cosas livianas. Por ejemplo al desayuno, una tostada con un té y horas después, una rodaja de queso con otra cosa. En el almuerzo y la cena es lo mismo: verduras con algo a la plancha.
-Y qué te dice la gente en la calle.
-¡Otra locura! Me paran en todos lados y me preguntan: «¿Y qué fue al final?» Y yo les digo «¡Niñita!» Saco mi celular y les muestro fotos de mi hija. Eso es lo que más me ha dejado impactada, he recibido mucho cariño de la gente, incluso más que antes.
Rostro de Ésika


