Hannah Waddingham, que mide 1.80, no podía conseguir papeles por su altura
La cantidad de veces que me decían: ya elegimos a un chico de 1,70 mts., sostiene sobre los rechazos en los castings: no querían que les sacara una cabeza de ventaja a sus colegas.
La actriz Hannah Waddingham destacaba en la serie «Ted Lasso», por su sentido del humor y por ser muy alta. Descalza mide 5 pies con 6 pulgadas, algo así como 1,80 metros, aunque ella insistía en usar tacos altos que le elevaban diez centímetros más.
En una entrevista con «The Sunday Times», la inglesa recordó que mientras grababa la serie sobre el entrenador más buena onda del mundo, varios actores con apariciones breves «decían ¿está bien si ella no usa zapatos en esta escena?». Sin embargo, la rubia respiraba profundo y tomaba una postura firme: «Los tacones se quedaron puestos».
Ante las suspicacias de inmediato aclaró que no se trataba del creador del show y protagonista, el norteamericano Jason Sudeikis, de 1,85 mts. De acuerdo con Hannah, de hecho él no se amilanó, la eligió para el papel y hasta le dio la confianza de usar tacones altos con los cuales lo superaba.
En entrevistas anteriores, la actriz contó que muchas veces hizo audiciones teniendo claro que no sería la elegida, pues los productores no querían que la estrella femenina fuera más alta que su pareja en pantalla.
«Siendo una mujer nada de pequeña, sino que muy alta, siempre tuve dificultades. La cantidad de veces que me decían ya elegimos a un chico de 1,70 mts.», relató en el programa de TV «The view».
Los rechazos le dieron a Hannah la impresión de que no servía para la pantalla. Especialmente cuando un descriteriado profesor de su universidad le dijo que no trabajaría mucho porque «parecía que un lado de mi cara había sufrido un derrame cerebral».
O el día en que, al comienzo de la carrera, se topó con un director de casting que la calificó de «monstruo desgarbado».
Luego de ser modelo de tallas grandes, Hannah se concentró en el trabajo teatral con bastante éxito. Además, tuvo oportunidades en series de televisión, en especial en «Game of Thrones» como la monja Septa Unella. Para entonces tenía 45 años y era una madre soltera.
Pero el papel que cambió su carrera le cayó con Ted Lasso, que le valió ganar un Emmy como su actuación como la espigada, elegante e insegura Rebecca Welton. Sudeikis le dio la bendición para el rol y la apoyó para que sacara lo mejor de sí.


