Sendero a Base Torres tendrá menos pendiente
Se espera que los trabajos de reconstrucción finalicen en marzo.
Cada verano más de 300.000 turistas visitan el Parque Nacional Torres del Paine. Una buena parte recorre hasta los faldeos de las famosas columnas de granito que le dan nombre, conocido también como Mirador Base Las Torres. Para llegar hasta ese punto, hay que atravesar un sendero que se extiende por cerca de 10 kilómetros, que no tiene un diseño adecuado a las rudas condiciones climáticas de la región.
Por eso, desde noviembre pasado se están realizando trabajos de reconstrucción del sendero, los que finalizarán a mediados de marzo próximo. Durante esta semana Anahí Cárdenas, alcaldesa de Torres del Paine (cuya capital es Cerro Sombrero, caserío de menos de 200 habitantes vecino a la frontera con Argentina), revisó en terreno los avances en las obras. Junto a miembros del concejo municipal, ayudó a la remoción de hierbas y el emparejamiento del terreno. «Destaco el gran trabajo y compromiso que tiene el privado para mejorar senderos, mejorar circuitos y hacerlos seguros», valoró.
Respecto al diseño, la alcaldesa aseguró que la ruta será bastante más accesible, «no con tanta pendiente como hoy: el objetivo es que sea un sendero mucho más fácil de transitar». El mejoramiento del lugar, subrayó, no responde sólo a motivos estéticos o ecológicos, sino que responde al compromiso de un desarrollo sostenible que garantice beneficios a largo plazo al entorno, los visitantes y la armonía del parque.
¿Qué contempla esta etapa de reconstrucción?
«La primera fase apunta a remover toda la materia vegetal del sendero, para adaptar el espacio usando técnicas sostenibles que reduzcan los efectos de la erosión, estancamiento de agua y otras consideraciones ambientales».
Para que un sendero sea sostenible requiere ciertas condiciones, como un ángulo menos pronunciado, lo que permite que las pisadas ejerzan menos presión sobre el terreno, ayuda a que el agua lluvia desemboque lejos y se reduzca la erosión.
Los trabajos de renovación fueron financiados por la ONG ConservationVIP. Una vez terminado el sendero, para noviembre próximo se espera el comienzo de las obras para conectarlo con el Refugio Chileno, último sitio de descanso antes de la Base Torres. Para los visitantes, cabe señalar que no se bloqueará el acceso a esa base ni se cerrará el acceso a otros sectores del parque nacional.


