Nicolás Inda falleció la madrugada del martes
Arturo Vidal, Mota González y el Pájaro Gutiérrez fueron los más cercanos al jockey que se accidentó el viernes en el Club Hípico y que tenía 24 años.
La noche del viernes, Arturo Vidal estaba hablando por teléfono con Carlos Aliaga, su amigo del alma a quien siempre presenta como su hermano.Celia Punk se reunió con su representante y Carlos (Yito para los amigos) le contaba los pormenores de la fatídica decimosexta carrera del Club Hípico. En eso estaban cuando se produjo la impresionante rodada que involucró a ocho jinetes que dejó mudo a Yito. Entre las colorinches indumentarias destacaba la del gran amigo de ambos, Nicolás Inda, quien iba cuarto y salió expelido cuando su caballo tropezó con quien lo antecedía. De inmediato, pensó en lo peor.
«Fue una de las peores rodadas que he visto. Me fui al tiro al hospital. Sólo nos queda rezar», contó un bastante resignado Vidal pocas horas antes de enterarse del fallecimiento. Pero Celia Punk no era el único amigo futbolista del jinete que, pese a tener 24 años, ya sumaba 703 victorias.
En Rancagua, el ex seleccionado Sub 20 Pablo González seguía la carrera por televisión. Mota había apostado y de pronto quedó de una pieza al ver la múltiple caída donde estaba involucrado su amigo. En cuanto pudo se fue a verlo a la Mutual de Seguridad, en Estación Central. «Éramos grandes amigos con el Nico, siempre andábamos juntos para todas partes. Estoy destrozado», comentó González desde la concentración celeste en la previa del duelo contra la U.
Por alguna extraña razón, el menor de los Inda, una familia ligada a la hípica y marcada por las tragedias, siempre estuvo cerca de los futbolistas. A Vidal lo conocía desde antes de que despuntara en el primer equipo de Colo Colo. La amistad creó lazos familiares. Cuando Celia Punk se convirtió en propietario de finasangres confió la monta de sus ejemplares exclusivamente a Nicolás y escogió a Sergio Inda, el hermano mayor del jockey, como preparador del stud Alvidal, que luce los colores verde y blanco del club Rodelindo Román, el equipo del barrio del crack del Bayer Leverkusen.
Los Inda eran cinco hermanos: Sergio, el preparador, Nicolás, Eduardo, Pedro y Karen. Eduardo, quien era jinete, se quitó la vida en el corral de Sergio, en la calle Club Hípico, el 28 de diciembre de 2003. En la jornada previa, Eduardo había ganado tres carreras. El patriarca de la familia, Pedro Inda Copia, también fue preparador y falleció en un accidente de tránsito en la ruta 68 cuando viajaba hacia el Valparaíso Sporting Club.
«Nico era súper humilde, amistoso y buena gente», cuenta Luis Núñez. «Éramos un grupo de jugadores de la UC que nos gustaba la hípica con Lucho Jara, el Pájaro Gutiérrez y el Mota González. Nicolás era amistoso y todos lo querían, pero el Mota terminó siendo más amigo. El pobre anda realmente mal, con mucha pena», cuenta el actual jugador de O'Higgins. Roberto Gutiérrez, en tanto, fue uno de los primeros en llegar al velorio ayer, en la Sociedad Hípica de Socorros Mutuos Luis Cousiño, casi frente al corral 26, el de Sergio Inda.
«Nicolás era humilde, sencillo, cariñoso, amigable. Las cadenas de oración que hicimos eran gigantescas y eso demuestra que todos lo querían. Es difícil estar concentrado así. Lo único que quiero es poder ir a verlo, pero la obligación del fútbol me lo impide», explica el Mota González.
Nicolás Inda también tenía una conexión especial con Vidal. Compraron a medias la yegua Bubierka, la primera del futbolista, y ganó una carrera con ella. Repitió la gracia con Sokikú. En adelante, Vidal lo llamaba desde Alemania antes de las carreras para darle instrucciones. El número de caballos de Alvidal aumentó y ya no era posible que Nicolás los montara a todos. De todas formas seguía siendo el jinete favorito de Celia Punk. Así fue hasta el viernes.
Nicolás era humilde, sencillo, cariñoso, amigable. Las cadenas de oración eran gigantescas y eso demuestra que todos lo queríanPablo Mota González


