Maxime Beaumont también quedó prendado del manjar chileno
Ella es genial, inteligente, bella y deportista. Nos parecemos mucho y nos reímos también, aseguró el canoísta francés, que pronto visitará el país.
Comenzó a practicar canotaje a los 9 años, en septiembre de 1991. «Empecé un verano con mi abuela, porque ella me cuidaba cuando mis padres trabajaban», explicó.
¿Recuerda cómo conoció a María José?
«Fue a través del piragüismo. Competimos juntos y admito que apenas la vi, en 2019, sentí algo. Durante varios años fuimos solo amigos y nunca me atreví a decirle lo que sentía. Y este año, durante una pasantía en Portugal, nos acercamos más».
¿Qué destacaría de ella?
«¡Todo! María José es genial, inteligente, bella y deportista. Nos parecemos mucho y nos reímos también. La verdad es que estoy muy enamorado de María José».
¿Ha investigado un poco sobre Chile?
«Es un país con una forma rara, jajajá, porque es muy largo de norte a sur y lo puedes cruzar a pie de este a oeste. Hay un desierto en el norte y es muy verde en el sur. El caramelo es excelente y la gente que conozco de allí es genial».
Supimos que le gusta el manjar.
«Siií, claro, jajajá, me gusta mucho. Creo que cuando esté en Chile, que será pronto, voy a subir de peso».
¿Alguna otra cosa?
«Los paisajes se ven bonitos y algunos platos me parecen muy buenos, pero aún no conozco bien Chile. Podemos volver a hablar del tema en diciembre, después de mi estancia en el país».
Y el viaje de Beaumont a Chile tiene que ser luego porque en febrero la pareja acordó una fórmula para no dejar de verse por demasiado tiempo, debido a que viven en lugares distintos. «Después de febrero nos organizamos para vernos. Hicimos una regla de no dejar de vernos más de 2 semanas. Entonces yo viajaba cada dos semanas a Francia y él a Mallorca, adonde yo estaba entrenando», acotó Mailliard.


