Carabineros descubrió su escondite
Estaba listo para huir con varios artículos electrónicos.
La madrugada del viernes los trabajadores de Funerales Forlivesi de Villa Alemana acudieron a una casa donde había un fallecido.
Bastó que el negocio quedara solo para que un hombre rompiera un ventanal e ingresara a la sala de ventas que estaba repleta de ataúdes.
Sin temor alguno a la oscuridad del lugar, lo registró y reunió varios artículos electrónicos.
Pero antes de poder escapar, F.A.D.D. de 22 años escuchó que Carabineros lo buscaba y al verse acorralado se escondió debajo de uno de los féretros en exhibición.
Personas que caminaban a esa hora por calle Valparaíso, denunciaron a la policía que podía haber un robo porque el vidrio estaba roto.
«Personal del plan cuadrante que vigila el sector comercial de la comuna efectuó el registro del inmueble y se encontró con el sujeto escondido entre los ataúdes. Junto a él tenía arrumbados una serie de objetos», detalló el mayor Jorge Espinoza, comisario de la sexta comisaría de Villa Alemana.
Desde la funeraria, aclararon que el sujeto se ocultó bajo el carro que sostiene el ataúd. «No es tan fácil abrir los féretros», detalló un trabajador.
El poco astuto delincuente fue formalizado por robo frustrado.
«No es fácil abrir los féretros»
advirtió trabajador de la funeraria asaltada.


