Anoche, en el cierre de campaña del abanderado de la Concertación
Minuto 90 de campaña, con la propaganda electoral a punto de terminar en un acto en plena población San Gregorio, y Ricardo Lagos despertó hasta su dedo levantado para mandarse un feroz discurso por Eduardo Frei.
Y aunque su arrojo era puro amor para el hombre de la nariz forever, la venganza de Lagos se hizo oír con algo de malicia. ¿Su blanco? Marco Enríquez-Ominami. El díscolo que dos días antes, incluso para apoyar al ex presidente Frei, lo había tratado como el hombre del «29 por ciento».
Pues bien: ojo por ojo, diente por diente, pensó Lagos, y lo sacó a colación con la misma displicencia. «Esta nueva Concertación», iba diciendo en su discurso, «con aquellos que no están en la papeleta del próximo domingo. Pero aquí el llamado grande a los que votaron por Jorge Arrate y que hoy aquí con la presencia del Partido Comunista están diciendo ¡sí!, ¡Arrate también!, ¡sus partidarios están aquí! Y aquí también, ¡el candidato del 20 por ciento!, ¡que está aquí también! a través del compromiso de Frei Ruiz-Tagle que tiene con cada uno de nosotros».
La gente que sabía la asociación, se reía. Y luego, fuera del escenario, cuando a Lagos se le preguntó sobre esta vuelta de manos al desaire de MEO, el ex presi prefirió hacerse el leso y decir: ¡En absoluto! ¡Es una manara de llamarlo! Incluso su hijo Lagos Weber, vocero de Frei y también presente en este cierre de campaña, fue más jabonoso para responder, ante lo mismo: «No sé de qué me están hablando».
Hasta Frei quiso después comentar la anécdota que aunque dio risa, revela que no hay tan buena onda entre la antigua y la nueva Concertación. Y en el programa «El hormiguero» de UCTV, otro Lagos, Sergio, le preguntó sobre este ninguneo de Marco hacia él por haberlo tratado del candidato del 29 por ciento. Frei se remitió a comentar: «Pero si Ricardo Lagos dijo en el cierre de campaña que recibía con afecto el 20 por ciento».
Cosas que pasaron en esta singular campaña presidencial.


