Al ex Presidente le bajó el urgimiento cuando Felipe González dijo pendejo en una conferencia
La palabra que usó Felipe es normal en su tierra, dijo el ex mandatario, calificándola de mala palabra. El español sóolo aludía a tonto.
De lo más pudoroso andaba Ricardo Lagos ayer. Llegó a saltar de su asiento cuando su buen amigo y ex presidente español, Felipe González, sentado junto a él en el escenario de una amena conferencia sobre economía mundial, usó la palabra «pendejo» mientras contaba una de las tantas anécdotas que graciosamente iba intercalando entre experiencias financieros.
Como Lagos, cultísimo él, es probable que conozca varias de las nueve acepciones que hay para la popular palabra en el diccionario de la Real Academia Española (ver recuadro), prefirió aclarar en ese mismo instante que su ilustre invitado no se refería al significado etimológico y más exacto, según la RAE, aquel que alude a una íntima parte del cuerpo. Incluso, con decoro, Lagos calificó el término como una «mala palabra» entre los chilenos.
Todo ocurrió ayer al mediodía en uno de los salones de Casa Piedra, con más de 80 personas en el auditorio. «Yo siempre he dicho que los sabios eran los otros y yo era el pendejo que los coordinaba», lanzó Felipe González, al recordar una de sus reuniones en el G-20. Lagos, entre urgido y picarón, interrumpió: «La palabra que usó Felipe la usó porque en su tierra es normal… acá tiene otra connotación». Lo dijo sin que nadie le pidiera que explicara. Porque tal vez nadie pensó en la pelvis de nadie.
Luego, cuando ya la conversación había cumplido una hora veinte y mientras ambos bajaban del escenario, siguieron más aclaraciones.
-¿Por qué tuvo que aclarar la palabra, Ricardo?
-Es que era ooobvio pues, jajajajá. Felipe es un hombre muy grato, muy simpático.
-¿Y qué significa pendejo para usted, Felipe?
-Es una cosa mexicana, significa que yo soy el tonto de la película y que los demás son los sabios.
-¿Por qué cree que Ricardo tuvo que aclararlo?
Lagos interrumpe y dice: «Es que aquí es una mala palabra».
-«¿Mala palabra?», exclama González. «¿Y por qué?».
Lagos, muy compungido, lo queda mirando. González, muy intrigado, le insiste. El ex mandatario chileno se le acerca al oído y le secretea algo que deja en carcajadas al líder español. Acto seguido, González se encoge de hombros y se mete a su auto para marchar al hotel aún muerto de risa. Lagos, en cambio, frunce el ceño, da las gracias y serio otra vez, se va en otro vehículo.
Las nueve acepciones de «pendejo»
De vello púbico a calabaza, dice la RAE
La Real Academia Española enumera qué significa la palabra «pendejo». La primera: «Pelo que nace en el pubis y en las ingles». Esta es la original, que nace del latín de «pectiniculus, pecten, inis, pubis». La segunda: «Hombre cobarde y pusilánime». Después: «Hombre tonto». Luego, derivado de «pendón», que es «persona desordenada». Y las restantes: «Muérdago» (planta parásita), «calabaza», «adolescente», «cobarde», para el caso de la jerga en Cuba, y «taimado» en Perú.


