Inédito saludo de ministro de Hacienda por primer mes a cargo
Entre tanto bajar y subir, lo único claro es que empezamos en el piso 11 y terminamos con el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, en el primer piso tras su visita a full que realizó ayer a distintas dependencias del ministerio, en Teatinos 120.
Saludó a los funcionarios en su primer mes a cargo de la billetera fiscal, una de sus etapas más agotadoras de sus 52 años de vida, según confesó a un puñado de jóvenes asesores que tiene en el piso 11.
Fue en esa dependencia -trabajan ahí uno que otro periodista- donde hubo papas fritas, quesitos y, por lo menos, bebida para brindar.
Luego a recorrer y la mayor parte a pie, caminata que deja como conclusión que algunas lucas del financiamiento del plan de reconstrucción, que viene con alza de impuestos, deberían destinarse al agrietado edificio.
En la sala cuna, la tía Pamela Herrera, se quejó que nunca los «ex tíos» Eyzaguirre y Velasco asomaron sus narices. En cambio, «el tío» Larraín ayer chocheó de lo lindo con los niños.
Más manos, besos y abrazos para los trabajadores y algo del escaso tiempo que le queda en un puesto exigente, sobre todo ahora con la anhelada reconstrucción: «El otro episodio en que trabajé bien duro fue para la tesis doctoral del año 85. Claro que esa vez tenía 27 años», reflexionó el ministro tras terminar su inusual saludo.


