En 1905 parte la historia de estas gaseosas preferidas por los niños
La Bilz llegó para un selecto público y se lanzó en el Teatro Municipal. La Pap nació con el nombre Papaya Rex.
Entre las últimas y potentes acciones marketeras de Bilz y Pap fue participar en el concierto de los Jonas Brother y regalar netbooks entre los fieles consumidores, que tienen una identificación especial entre los niños y adolescentes. Actividades acordes a los tiempos, muy frescas, que en ningún caso develan que son dos centenarias gaseosas que partieron por distintos carriles y que sólo desde los 90 se reconocen como una sola marca que logró entrar la semana pasada al selecto grupo del Marketing Hall of Fame.
Bilz llegó en 1905 a Chile de la mano de Andrés Ebner, empresario alemán que hasta ese momento se dedicaba a la fabricación de cervezas. La idea era atacar a un selecto segmento de la población, con un lanzamiento que fue en el Teatro Municipal de Santiago.
Su destino, en cambio, fue la masificación. En cinco años logró una producción de cinco millones de litros anuales. Ebner en 1910 tenía «la fábrica de aguas gaseosas más extensa de la República, acreditada por la muy renombrada y afamada bebida Bilz», detalla la revista Sucesos en una edición especial que se realizó para celebrar el Centenario.
La planta fue comprada por la Compañía de Cervecerías Unidas (CCU) en 1916, incluyendo la famosa Bilz. «El sabor de hoy es el mismo de la creación, que se asemeja al berry, pero la verdad es que es muy particular», afirma Claudio Lizana, gerente de márketing Embotelladoras Chilenas Unidas.
Pap también conserva su gusto desde que fue creada, en 1925. Claro que en se tiempo apareció como Papaya Rex y siguió con ese apelativo hasta la década del 60 cuando se cambia el nombre a Pap. «Por eso, es frecuente escuchar, sobre todo a gente con más años que le dice Papaya», cuenta Lizana. «Por unos 50 años las dos marcas competían en un universo amplio, no el segmento específico como ahora, que son los niños y la familia»
Fue en la década del 70 en que se empiezan a comunicar las dos marcas, aunque siguen siendo dos productos distintos, pero igual esta sinergía se mete en las mentes de los consumidores y el mundo de Bilz y Pap se logra entender por el común como una fantasía. El mundo de Bilz y Pap se usa como concepto.
Ese mundo de fantasía ad portas del siglo XXI también cambió y derechamente invitó a los niños a «Otro Mundo» y ahí se unen las mascotas Bily y Maik. «El trabajo es de muchas generaciones para que la marca se renueve en el tiempo. Hacemos investigación de mercado y estamos satisfaciendo las necesidades de nuestros consumidores o grupo objetivo», cuenta Lizana.
12 Marcas componen la categoría de grandes productos o servicios chilenos aparte de Bilz y Pap. Ya están Copec, Lan, Falabella, Escudo, Savory, Entel, El Mercurio, entre otros.
-El cambio de los envases individuales desde la década del 60.
-Bily y Maik, las mascotas modernas de las gaseosas.


