Un animador en estado de gracia, lo mañoso que es Cupido y dos sugerencias.
Con cuatro capítulos emitidos «Amor a ciegas» (martes y miércoles después de la edición central de «Chilevisión Noticias») ya permite sacar algunas conclusiones. A saber:
1. Aquí hay chicharrones. Cristián Riquelme, el anfitrión del programa junto con Yann Yvin, acá luce más desenvuelto que nunca. En anteriores incursiones televisivas, ya sea como jurado en «Yo soy» o como maestro de ceremonias en «Top Chef VIP» había dejado ver su veta lúdica y relajada, pero en este dating show parece sentirse aún más a sus anchas.
No han sido pocas las participantes que, al ser recibidas por él en el restaurante del chef francés, bromean preguntándole «¿tú eres mi cita?». En este muchacho Chilevisión tiene a un gran prospecto de animador, cada día más consolidado y más versátil.
2. Los quiero metiditos en el partido. En el plano siempre impredecible de la conquista, «Amor a ciegas» permite inferir ciertos datos y premisas. Por ejemplo, que nunca hay que confiarse. Este martes, cuando todos los televidentes habríamos apostado por un desenlace diferente, la dueña de un pool de Parral se rehusó a tener una nueva cita con un fibroso stripper.
Es lo bueno de conversar. El factor del atractivo físico se va diluyendo y perdiendo gravitación para dar paso a otros elementos, que tienen que ver con los intereses en común y las proyecciones que cada cuál le ve a una eventual relación con el otro.
3. ¡Otra oportunidad! Los usuarios de las redes sociales, que acompañan entusiastamente este programa, ya han tomado partido por varones tímidos que juran que todo está fluyendo en su encuentro con aquella hermosa desconocida y se han manifestado en contra de damas quisquillosas y exigentes, que sueltan respuestas cortantes y con suerte miran a los ojos a su galán.
Es de esperar que, tal como el programa español en que se basa este, «First dates» (a su vez inspirado en el original inglés), se abra una ventana de repechaje para quienes no han tenido suerte en sus primeras citas y que se han ganado el corazoncito de los televidentes.
4. ¿Y el botón de pánico? Quizás la franquicia no lo permita, pero no se pierde nada con proponer que se le dé tanto a hombres como a mujeres la posibilidad de deshacerse de su cita si no generó la química necesaria. Se volvería algo mucho más dinámico. Sería como estas citas grupales, en que los participantes van dejando una mesa y llegando a otra, para conocer a todos y todas los que acuden a esas dinámicas. Son entretenidas (por lo que me han contado).


