El nuevo trazado conectará Providencia con Puente Alto
Especialistas explican que los beneficios no son solo para los pasajeros, también para el barrio en que se ubica cada parada.

La Línea 8 (L8) de Metro ya definió en qué esquinas estarán ubicadas sus 14 nuevas estaciones, en un trazado que conectará a las comunas de Providencia y Puente Alto.
Según información de Metro, la L8 reducirá el tiempo de viaje entre estas comunas a aproximadamente 23 minutos, lo que significa una disminución del 59% con respecto a los 57 minutos que ese trayecto demora actualmente en otros medios de transporte. Además, se estima que alrededor de 1,9 millones de personas de la Región Metropolitana se verán beneficiadas.
Paulina del Campo, gerenta de Comunicaciones de Metro, detalló el proceso de construcción de esta nueva línea: «Será inaugurada en dos tramos. El primero, que es la parte mayoritaria de la línea, será entregada en 2032. Este es el tramo sur del trazado, que va desde Puente Alto hasta la estación Chile-España (en Ñuñoa)».
«En el año 2033 vamos a inaugurar las tres estaciones finales, que conectan con Línea 1 y Línea 6. Por lo que esta nueva línea quedará construida en su totalidad para 2033, de forma paralela con Línea 9», agregó.
Además, mencionó que los trabajos de construcción de este proyecto deberían comenzar en 2027, una vez finalizado el proceso de calificación ambiental.
Con la conclusión de la Línea 8 en 2033, la red de Metro alcanzará una extensión de 225 kilómetros, considerando también la construcción e inauguración esperada de las Líneas 7, 8 y 9, así como las extensiones planeadas para la Línea 6.
Franco Basso, académico de Ingeniería Industrial en la PUCV con un doctorado en Transporte, consideró que la reducción del tiempo de viaje es sustantiva y beneficiosa.
«Se espera este impacto de la reducción de los tiempos de viaje en un poco más del 50% en comparación con la solución actual que incorpora solo buses. Esto permitirá a las personas recuperar, diariamente, cerca de una o dos horas que pueden ocupar para algo más, como la familia», agregó.
Descongestión
Según plantea Metro, la Línea 8 también ayudaría a descongestionar las actuales Línea 4 y la Línea 5, que se encuentran en paralelo al nuevo trazado.
Ariel López, ingeniero en Transporte y miembro del Instituto Ferroviario, comentó que no solo serán las líneas de Metro las que experimentarán una reducción de la congestión.
«La L8 recorre un eje que durante las últimas décadas se ha densificado con edificios. Aunque existen pistas Solo Buses, estas no son respetadas por los autos, lo que mantiene un alto nivel de congestión en horas punta.
El Metro, al atraer pasajeros que hoy usan autos, reducirá la congestión del eje, y al atraer pasajeros de buses, permitirá bajar la frecuencia de personas, mejorando la cobertura en el entorno», adelantó.
«En este caso es un eje denso y altamente congestionado donde la cobertura de buses y de Metro L5-L4 no puede seguir absorbiendo a este alto flujo de pasajeros. Por eso implementar una línea de transporte masivo como Metro, se justifica», agregó el ingeniero.
Basso menciona consecuencias similares: «Esto ayudaría a mejorar los flujos que hay en la actual Línea 5, por lo que podríamos esperar que la gente que use ese medio de transporte tenga un menor hacinamiento. También se espera que haya disminuciones en el flujo de la superficie, debido a las personas que pasen del transporte privado al público».
Explicó, también, que Metro ha observado en experiencias previas que gran parte de los individuos que ingresan a la red provienen del vehículo particular.
Oportunidad económica
Según la experiencia y diversos estudios, la llegada de una estación de Metro puede beneficiar comercialmente a la zona en la que esta se ubique.
«Se ha demostrado que en aquellos lugares en los cuales hay una nueva estación de Metro la plusvalía de los terrenos puede mejorar en un valor cercano a 10% o 20%, con un impacto directo no solo para los dueños, sino para el entorno urbano», menciona Basso.
López destaca que pueden surgir nuevas oportunidades: «La población se puede beneficiar a una escala menor, la densificación del eje les permite reconvertir sus viviendas actualmente residenciales en nuevos servicios y comercios».


