El pequeño está pronto a cumplir un año de vida
Él es muy intenso, todo le llama la atención, todo le gusta, y a veces parece que no existiera el momento de descansar, dice la comunicadora, que contactó a una asesora de sueño.
Vanesa Borghi atraviesa el primer año de maternidad junto a su pareja, Carlos Garcés, y al pequeño Teo, que este 28 de agosto cumple un año de vida. En este período, la rutina ha estado marcada por avances, cambios y noches interrumpidas. «La maternidad no es fácil, eso sí lo tengo clarísimo. Pero es lo más maravilloso del mundo. Cada sonrisa, cada ojito que me mira, todo eso vale absolutamente cualquier sacrificio. Claro que hay cansancio, momentos difíciles, y hay días en que siento que no doy abasto, pero no cambiaría esto por nada. Es un trabajo a tiempo completo, una responsabilidad enorme, pero una que elegí y que volvería a elegir mil veces. La maternidad me ha enseñado paciencia, amor incondicional y a valorar cada pequeño momento con Teo», analiza la comunicadora.
Sobre la evolución del niño en estos meses, describe un avance sostenido y no puede creer lo rápido que pasa el tiempo. «A veces me parece que fue ayer cuando nació, tan pequeñito, y ahora ya se está parando, gatea, quiere caminar. Cada día aprende algo nuevo, su curiosidad es infinita y me asombra ver cómo va descubriendo el mundo», destaca.
Y agrega: «Últimamente está más activo, más curioso, y con todos los viajes y cambios de rutina que hemos tenido (como ir al sur o a hoteles) su sueño se ve un poquito más afectado. Es normal, su mundo es cada vez más grande, entonces aparecen estas pequeñas crisis. Lo importante es recordar que es algo temporal y que todos los bebés pasan por etapas así».
En las noches, explica, los desvelos son frecuentes, ya que tiene sobresaltos y momentos en que se despierta mucho: «Él es muy intenso, todo le llama la atención, todo le gusta, y a veces parece que no existiera el momento de descansar».
¿Está mañoso también?
«Sí, un poquito. Se frustra cuando no puede hacer algo, quiere explorar y morder porque le duelen los dientes. Pero es completamente normal, y sé que no es mala conducta, sino su manera de expresar que algo le incomoda».
¿Cómo le ha afectado a usted?
«¡Uf! Te confieso que los días más difíciles me dejan agotada. No es sólo él, es que yo también termino cansada y a veces me pongo irritable, incluso con mi pareja. Pero lo tomo con paciencia, intentando siempre recordar que todo esto es temporal y que es parte de verlo crecer y aprender».
¿Le ha afectado en el trabajo?
«Sí, claro. Hay días en que me siento agotada y me cuesta concentrarme, especialmente cuando debo grabar contenido o cumplir con animaciones y eventos. Pero trato de organizarme lo mejor posible, y también de ser amable conmigo misma: hago lo que puedo, con amor y paciencia».
¿Está buscando algún tipo de ayuda o solución?
«Sí, de hecho, hoy contacté a una asesora de sueño para que me guíe. Creo que mientras más herramientas tengamos, mejor podemos acompañar a nuestros hijos y también cuidarnos como mamás. Cuando él descansa, está más tranquilo y yo también puedo disfrutar más de nuestra maternidad».


