Felipe Viel dice que su hija trabaja duro como agente inmobiliaria y ahorra para su primera propiedad
Padre e hija estuvieron juntos en un evento del rubro en Chile. Él promociona proyectos en Pucón y ella, edificios de lujo en Brickell, Miami.
Por primera vez, el empresario inmobiliario Felipe Viel y su hija celeste estuvieron juntos en un evento del rubro en Chile. Fue como un estreno en sociedad de la joven, quien hace pocos meses consiguió su permiso oficial para dedicarse a las propiedades en Miami.
‘Ella vino como representante de Habitat Group (la compañía de viviendas de lujo donde trabaja) y yo aproveché para promocionar algunos proyectos interesantes como La Poza de Pucón', explica el examinador de TV sobre la Expo Real Estate, evento que se realizó en el Hotel W para difundir posibilidades de inversiones en Chile, Estados Unidos y otros países de la región.
Felipe, ¿cómo fue la experiencia?
‘Me gusta ver hablar a celeste, cuando presenta los proyectos y atiende a los clientes. Es increíble cómo pareciera tenerlo en el ADN. Por mucho que uno tenga inquietudes por algunas cosas, lo que has visto siempre, en su caso desde niña, está dentro tuyo y se manifiesta. A ella le sale muy natural hablar de propiedades porque creció en ese ambiente'.
Cuenta que cuando su hija era pequeña, la llevaba a conocer casas en venta en Miami. Sin redes ni amistades en la ciudad, buscar inmuebles se transformó en el panorama familiar de los fines de semana, asunto que le hizo aprender sobre lo bueno y lo malo de cada vivienda disponible.
‘Me acuerdo de una historia de celeste a los seis años y fuimos a ver a un amigo a su departamento, que tenía una vista muy bonita. Ella se paró en la ventana y le dijo algo muy de personas del mundo inmobiliario: ‘Oye, esta vista no te la quita nadie'. Es el típico comentario que hacen los corredores para darles valor a los departamentos. Nos reímos harto, desde chiquitita fue observadora'.
El padre asegura que no la obligó a entrar en el rubro, sino que fue una de ción de ella: ‘Mi abuela empezó con la oficina inmobiliaria Viel, después siguieron mi papá y mis tíos. Yo siempre traté de no vender casas, quería cantar y actuar, pero después entendí que el tema inmobiliario era interesante como negocio, me daba mucha más estabilidad y lo empecé a hacer paralelamente'.
¿No se lo impuso usted?
‘Así como a mí no me lo impusieron, yo tampoco lo hice con ella. celeste construyó su carrera en el modelaje, en el Miss Universo y como influencer le va muy bien en Estados Unidos. Un día me dijo que quería meterse en el tema inmobiliario, que le gustaba, y la contrató esta compañía donde está aprendiendo mucho. Yo nunca he vendido proyectos nuevos de lujo, los que somos feos tenemos que vender casas chicas, en los suburbios, y mi fuerte es remodelar propiedades y darles más valor. Pero ella ya tenía experiencia en el mercado de las mansiones de lujo, se encargaba de hacer los open house, que es cuando se invita a potenciales clientes a ver aquellas que están en venta'.
Apuntó que su hija entró en un momento en que la demanda está lenta, lo que le permite entender de inmediato que es un mundo tiene altibajos. ‘Hay que tener mucha paciencia, hay meses en que uno simplemente no ven-de. Creo que esta es mejor escuela que entrar en momentos en los que todo el mundo está comprando. El mercado es cíclico, va a llegar un momento en que va a vender mucho más. Quiero que lo disfrute, se entretenga y sea feliz'.
¿No va a trabajar junto a su padre, celeste?
‘De mi papá he aprendido muchísimo, básicamente todo lo que sé del mundo inmobiliario, pero yo quería aprender algo diferente. Miami está creciendo mucho y yo no tenía tantos conocimientos acerca de los edificios nuevos o cómo funciona una compañía que desarrolla un proyecto desde cero. Me entusiasmó mucho ofrecer departamentos de lujo en la zona de Brickell, que es la mejor de Miami'.
Felipe explica que inevitablemente sus caminos se cruzan: ‘A veces llega a mí un cliente que quiere comprar un departamento en Brickell y le digo que hable con celeste. Si alguien no quiere algo nuevo y prefiere remodelar una propiedad, me lo deriva. Ella vende en un segmento mucho más exclusivo, lo mío es más de maestro chasquilla, estoy con mis maestros rompiendo el piso'.
Felipe cuenta que a todos sus hijos (son cinco, celeste es la mayor) les ha inculcado ahorrar e invertir desde muy niños y que apenas puedan juntar el pie para la vivienda propia, se compren una.
‘Les digo que lo hagan lo antes posible y celeste ya está casi, es la que está más cerca, tiene casi listo el downpayment, que es el pie. Apenas lo tenga, que compre. Y le recomiendo que compre lo más rasca en el barrio, porque después se puede remodelar'.
Celeste, ¿tomará ese consejo?
‘Obvio, ya estamos casi casi, estoy trabajando duro para conseguir el downpayment'.
¿Y cómo le fue con las ventas en Chile?
‘Nos ha ido muy bien en este viaje, ya hemos cerrado acuerdos. Yo hago mi trabajo lo mejor que puedo, pero es fácil vender una ciudad como Miami, se vende solo. Hemos hecho eventos de brunch para reunirnos con clientes y mostrarles varios proyectos. Tenemos uno bien innovador, Abitare, que permite comprar por US$70.000 una fracción de una unidad para usarla o rentarla durante 45 días al año. Es un ticket muy atractivo para un chileno que quiere tener algo en Miami, pero quizás no tiene la plata suficiente ahora. Es lo mismo que un tiempo compartido, se arma una empresa donde hay ocho dueños que se dividen el título'.


