Violenta encerrona a la nieta de Carlos Caszely en Peñalolén
Barbra Caszely, madre de la víctima, cuenta que su hija intentó escapar metiendo reversa, pero chocó con el auto que iba detrás.
Eran cerca de las 11 de la noche del sábado cuando la nieta de Carlos Caszely disminuyó la velocidad del Mercedes Benz A200 blanco que conducía por Américo Vespucio, para poder ingresar a la rotonda Quilín, en la comuna de Peñalolén. Para ello debía cruzar por una especie de «pasillo», como lo describe su madre Barbra Caszely, hija del ex futbolista: ese sitio terminaría transformándose en un callejón sin salida.
«Lo que ocurrió fue que, cuando ingresaba a este pasillito, se le atravesó un auto por delante del cual se bajaron cinco sujetos, otros dos se quedaron dentro», cuenta. «Iban armados. Mi hija supo altiro que era una encerrona y trató de escapar metiendo marcha atrás, pero chocó con el auto que iba detrás suyo, y este auto a su vez chocó con la barrera, así que quedaron todos atrapados».
Barbra dice que los asaltantes, todos adolescentes, fueron extremadamente violentos. «Rompieron el vidrio del copiloto del Mercedes, abrieron las puertas por dentro y a mi hija la sacaron agarrándola del pelo y apuntándole siempre con una pistola en la cabeza. Le dijeron que si no les pasaba todo, la iban a matar», cuenta Barbra. «Le quitaron las joyas, el celular, la billetera y encima la manosearon. Cerdos asquerosos. Le dijeron algo así como alguien tan bonita no puede estar sola a estas horas de la noche. Y el muy asqueroso le dio un beso».
Una vez que le robaron a la nieta de Caszely, los delincuentes aprovecharon de asaltar al conductor del vehículo de atrás. Le robaron la billetera y otras cosas de valor, pero no el auto ni el celular, lo que sería determinante para lo que vendría después.
Dos de los asaltantes arrancaron en el auto con el que hicieron la encerrona y los otros cinco se subieron al Mercedes.
La persecución
«Mi hija tuvo la suerte de que la ayudó el señor del auto que iba atrás. El hombre la llevó a una comisaría y le pasó su celular para que nos llamara. Como mi hija estaba choqueada no se acordaba de los números de nosotros, pero como tenemos un restorán lo buscó por internet y allí encontró un número. Nos encontramos en la comisaría».
El Mercedes tenía GPS, pero a la nieta de poco le servía porque le habían robado el celular. Pero resulta que el celular de su mamá también estaba conectado al GPS del Mercedes y eso fue lo que permitió el inicio de una persecución.
Cuarenta y cinco minutos después de la encerrona, Carabineros ya tenía acorralado a los asaltantes. En la comuna de San Ramón los sujetos chocaron el Mercedes con un poste del alumbrado público y arrancaron a pie. La policía detuvo a dos de los asaltantes, un venezolano y un chileno; los otros tres ocupantes del auto lograron escapar.
Barbra dice que Carlos Caszely «está muy enojado» con lo que le pasó a su nieta. Anoche, el ex delantero alcanzó a comentar: «Esto es muy complicado, muy difícil para una lola. Esto ocurre mucho, tal vez demasiado y no se termina. Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias».


