Redes de apoyo, el carné de vacunas, decirle que será difícil pero no imposible
El cerebro de los niños está en desarrollo, todo lo que pueda aprender en la infancia va a generar nuevas conexiones neurológicas, dice la sicóloga Tania Montero.
La hija de Caro Mestrovic a sus 12 años, se está adaptando a su nueva vida en Miami. Luego de cuatro meses, dice que ya tiene amigas y se defiende con el inglés.
La sicóloga clínica Infanto Juvenil y terapeuta familiar, Tania Montero, sostiene que es beneficioso para niños y niñas cambiarse de país. «El cerebro de los niños está en desarrollo, todo lo que pueda aprender en la infancia va a generar nuevas conexiones neurológicas. Si pensamos en términos de idiomas, incorporar un segundo idioma desde la niñez, sienta la estructura para aprender luego un tercero o más».
Otro idioma
La sicóloga clínica infanto juvenil, Francisca Rodríguez coincide en las bondades de aprender otro idioma y agrega que además pueden desarrollar habilidades sociales: «los niños que se han cambiado de ciudad y de país desarrollan la habilidad de insertarse en distintos contextos, pueden lograr una mayor adaptación, son más flexibles, conocen otras personas con mayor facilidad», comenta.
Adaptación
Rodríguez advierte que lo bueno depende de las características personales de cada niño o niña y cómo vive el proceso de adaptación. «En el mejor de los resultados adquiere estas habilidades, pero cuando el duelo es mayor, puede que después les cueste más a establecer vínculos significativos, porque pensarán para qué si los voy a perder», dice.
1. Explique su decisión
«Cuando un niño se cambia de país nunca lo hace por voluntad propia, fue una decisión que tomaron los adultos que están a cargo de su cuidado, su padre y/o su madre», expone Rodríguez. Es por eso que la comunicación de lo que sucede es el primer paso. Montero declara que los adultos deberían apoyar, guiar y fortalecer el proceso de desarrollo de nuestros niños. «Es necesario que el sistema parental tenga un plan previo, por ejemplo, la ciudad a la cual se llega, la visualización del colegio cuando hay hijos pequeños, el lugar donde se va a vivir, entre otras» y que ese plan sea compartido con los menores, recomienda.
2. Va a ser difícil
Rodríguez aconseja prepararse para unos primeros meses difíciles de adaptación al nuevo país y cultura. «Todo cambio implica un proceso de duelo que puede ser más o menos difícil y que conlleva una situación de pérdida, de estrés y de dolor que afectará a todos los miembros de la familia», explica.
3. Edades complejas
Las especialistas coinciden en que los desafíos de adaptación dependen de las características personales del niño y la familia que se relocaliza, pero si hay que recomendar una edad, la sicóloga Montero recomienda cuando son pequeños. «Ideal entre uno y once años porque su cerebro y diversas estructuras neurológicas, están en desarrollo. Si bien hoy manejamos el concepto de plasticidad neuronal, los aprendizajes se desarrollan de manera temprana, después existe una mayor especialización. De 13 años en adelante suele ser un poco más complejo, ya han adquirido reglas del lenguaje e incorporado un montón de palabras, las cuales manejan en su cotidiano, es factible desarrollar otro lenguaje, pero costará un poco más», acota.
4. Redes de apoyo
Si hay sólo un adulto responsable del cuidado, probablemente la tarea sea más difícil. «Es fundamental que el padre o madre que llegue solo, identifique rápidamente redes de apoyo. Algunas de ellas van a ser institucionales como el colegio o la biblioteca municipal, que brindan actividades, conexión, posibilidad de conocer gente y un espacio al cual llegar. Para los chilenos es fácil encontrar una comunidad chilena en el lugar, integrarse a ella», afirma.
5. Leer juntos
Léase un libro bilingüe junto con su hijo. Le hará muy bien a usted y a su retoño. Si el niño no tuvo exposición al idioma de forma natural, la sicóloga Rodríguez recomienda no estresarse con clases antes del viaje, a menos que el niño las pida. «Hay que empezar familiarizándose con los sonidos de ese idioma, con las dinámicas y las características del país donde se va a llegar. Exponiéndose a distintos elementos culturales como música y canciones o elementos audiovisuales, como series, películas o videos Tomar clases previas puede serginifcar más estrés a menos que él niño quiera. Si no es parte de su interés, mejor que tome un curso al llegar, aprender el idioma inmerso es mucho más fácil», recomienda.
6. Carné de vacunas
La jefa de Pediatría de Clínica Los Carrera, María Cecilia Guerra recomienda ocuparse de la salud física y mental de los niños. «Busque un centro médico que permita controlar la salud de los niños, como el calendario de vacunación chileno es completo, puede que sean más pero hay que compararlo. Además de los controles de cada patología específica si tuviera. Para cuidar la salud mental, hay que estar atentos a la angustia y cambios de conducta», dice.


