La campeona del CMB celebró la llegada del nuevo año con su clan familiar en Valdivia
El deporte y la cultura pueden cambiar la vida de los jóvenes, dice la boxeadora y violinista.
Daniela Asenjo (34) completó el último día de 2025 entrenando por la mañana, viendo que nada faltara para la cena y compartiendo «con todo mi familión» a la hora del cambio de folio. La única y gran diferencia de los últimos tres lustros es que su primer abrazo de 2026 se lo dio a su flamante marido, Alejandro Concha (50).
«Ahora somos legalmente la señora Leona y el señor León» señala con particular humor la pugilista, identificada con ese felino de fuerza y poderío. «Una de mis cábalas en Año Nuevo es dar el abrazo inicial a un hombre y eso coincidió por primera vez con que fuera a mi esposo. Alejandro es mi entrenador desde hace 15 años, 14 de los cuales llevamos como pareja».
¿Usted es de las personas que se producen para estas fiestas?
«No, para nada. Lo que sí me preocupa es que es que todo salga perfecto en la cena, que no falte nada. Entre los ritos que de repente hacemos está el de las uvas. Ir sacando los gajos y pidiendo un deseo».
¿Hubo alguno especial esta vez?
«Quizás el más importante es hacer una nueva defensa de mi título mundial silver del Consejo Mundial de Boxeo en el primer semestre del año. Nuestro objetivo y deseo es hacerlo acá en Chile, pero eso sale caro. Para mí, 2025 fue un año positivo en el que tuve tres combates y he podido meterme en el ranking de las 15 mejores en las diferentes organizaciones de boxeo».
¿Han pensado en un hijo?
«No está entre los planes. Alejandro ya tiene dos hijos, a los que conozco desde que tenían dos o tres años y he sido parte de su crianza. De hecho, nuestra empresa se llama BenBru Promotions, que es la primera sílaba de sus respectivos nombre, Benjamín y Bruno».
Su productora es bastante activa en Valdivia y sus alrededores, incluso la hemos visto tocando el violín con orquestas juveniles.
«Sí, yo toco el violín desde muy pequeña y la misma disciplina que aprendí ahí la he traspasado al boxeo. El deporte y la cultura no tienen la atención necesaria en el país y creemos que pueden ser decisivos para producir un cambio de vida en los jóvenes y niños. Tenemos un rol social muy importante en nuestras actividades con casas de acogida y de reinserción social».
Buena alianza: manos firmes y delicadas a la vez.
«Sí estamos promoviendo el boxeo y los deportes de contacto tanto en mujeres como hombres y estos encuentros con orquestas locales es un buen modo de compartir y ser un referente para los niños. Yo interpreto un repertorio amplio, que va desde Johann Strauss o Antonio Vivaldi a la música latinoamericana.


