Sandra Hemme cumplía cadena perpetua por el homicidio de una bibliotecaria en EE.UU.
Sus defensores demostraron que no había evidencia que la incriminara, solo una confesión obtenida mientras la acusada estaba internada en un hospital siquiátrico.
De acuerdo al veredicto revocatorio del juez Ryan Horsman, Hemme no tenía motivos para matar a Patricia Jeschke; tampoco hubo testigos que afirmaran que Hemme estaba en la escena del crimen y no había pruebas que la relacionaran con el crimen. Lo único que la fiscalía tenía era la confesión que en su momento entregó la mujer, que de acuerdo a la defensa había sido obtenida mientras Hemme estaba internada en el Hospital Estatal St. Joseph.
La defensa, encabezada por el abogado Sean O'Brien, asegura que Hemme estaba «tan medicada que era incapaz siquiera de mantener la cabeza erguida y estaba sujeta y atada a una silla». El juez dictaminó que su confesión fue realizada «mientras se encontraba en crisis siquiátrica y con dolor físico», informa «People».
El equipo defensor pertenece a «Innocence project», una organización jurídica sin fines de lucro que se dedica a exonerar a personas que han sido condenadas injustamente, usando recursos científicos actuales, como las pruebas de ADN.
Otro sospechoso
El juez Horsman también apuntó al Departamento de Policía de St. Joseph, Missouri, que de acuerdo al veredicto ignoró pruebas que apuntaban como sospechoso a Michael Holman, un oficial de la policía fallecido en 2015: el camión de Holman fue visto en la zona el día del asesinato, su coartada no pudo ser corroborada y utilizó la tarjeta de crédito de Patricia Jeschke tras afirmar que la había encontrado en una zanja. En el domicilio de Holman también se encontraron un par de aros de oro identificados por el padre de la víctima.
El magistrado también expuso que no se informó a la fiscalía de los resultados de análisis realizados por el FBI que podrían haber exculpado a la acusada, dice NBC News.
«Este Tribunal considera que las pruebas demuestran que las declaraciones de la señora Hemme a la policía son tan poco fiables y que las pruebas que señalan a Michael Holman como autor del crimen son tan objetivas y probatorias, que ningún jurado razonable podría declarar culpable a la señora Hemme. Ella es víctima de una injusticia manifiesta», concluyó el juez en su veredicto de 118 páginas.
Tras salir del Chillicothe Correctional Center, donde cumplía su condena, Sandra Hemme fue recibida por su familia. Según informa el diario local «Kansas City Star», la mujer se reunió con ellos en un parque cercano, donde abrazó a sus hermanas y a otros parientes cercanos. Hemme no habló con la prensa al salir. Sus abogados aseguraron que vivirá con su hermana y que lo primero que hará será visitar en el hospital a su padre, quien se encuentra internado recibiendo cuidados paliativos.


