La importancia de la mirada en la interacción social es fundamental
Hay miradas, que, como uno conoce las historias, hay una conexión con eso: con el sufrimiento o en una vida que se truncó demasiado temprano, dice el ilustrador Francisco Olea.
Si alguien cambia el comportamiento cuando es observado no es casualidad. La importancia de la mirada en la interacción social es fundamental. Las personas tienden a comportarse mejor cuando son observadas, cuando hay un cruce de miradas. En el fondo, basta una mirada para que todo cambie.
Sobre el poder de la mirada y el efecto en el resto, el ilustrador Francisco Olea, investigó desde un punto de vista documental, con archivos de prensa y desde su propia mirada, desde el punto de vista artístico. Pasó horas y horas analizando miradas para su libro «100 mujeres mirando al frente». Son cien lustraciones de mujeres íconos que miran de frente; para entrar, a través de sus ojos, «algún rincón que las películas o premios no logran mostrar», plantea. Se inspiró en una performance de Marina Abramovic en el MoMA, de Nueva York, en que la artista miraba a los ojos a un desconocido por 30 segundos. Con esa idea, dibujo retratos de mujeres. «A Meryl Streep, de frente y se me juntaron todos los remas. Ahí entendí la mirada femenina con todas sus letras». Intentó comprender las miradas, «habitar entre hombres y mujeres, que no haya esta sensación que somos los malos de la película», explica.
Lápiz y papel
Francisco Olea dice que hizo una lista distintas miradas. «Con lápiz y papel y me puse escribir de las mujeres que me aparecían en la cabeza; por algo estaban ahí. Alguna experiencia, película o canción que me gustó. Fueron como 150. En general es cultura pop de los 80 y 90». ¿Cómo eligió sacar unas y agregar otras? «Fue difícil encontrar la mirada que andaba buscando. Con Evita Perón, la dibujé y todo, pero como al momento de mirarla, de mirar el dibujo, de mirarla a los ojos, no me pasó nada. No hubo ninguna conexión mía con ella. Ese fue el ejercicio final. Terminar el dibujo, mirarla a los ojos y decir, si es la persona que creo conozco o me gustaría conocer», justifica. «Evita Perón me quedó como un mono de cera; no había vida. Quedó fuera. Lo otro fue la Madre Teresa de Calcuta», menciona.
«Hay miradas, que, como uno conoce las historias, hay una conexión con eso: con el sufrimiento o en una vida que se truncó demasiado temprano», explica Olea. «Uno se queda mirando a la Amy Winehouse, Marilyn Monroe o Alejandra Pizarnik o Dolores Oriordan». La mirada que fue especial para él fue la de Lady Di. «Me costó mucho encontrar esa mirada de frente, porque ella siempre mira como de soslayo, mira un poco como de abajo para arriba, con una especie como de timidez en su actitud, resume.
Comprenderse
El Instituto de Neurociencia Cognitiva de la Universidad de Londres, el estudio «Ser observado: efectos de una audiencia sobre la mirada y el comportamiento prosocial» (https://goo.su/tSabp5k), propone lo siguiente: saber que se es observado aumentó «las elecciones prosociales (conducta voluntaria y beneficiosa para los demás en los participantes)». Las miradas generan un vínculo entre los analizados y cuando esa persona es de interés, «modula las elecciones prosociales y la mirada».
El trabajo de investigación propone la importancia de interacción social para delinear el comportamiento humano, porque recuerda las normas sociales. La mirada de los demás estimula la autorregulación y aumenta la imagen positiva, la propia y la que se genera en el entorno. «El mirar o el cómo nos miran, puede ayudar a modelar nuestra conducta», dice Luis Rozas, sicólogo de RedSalud. El cruzar miradas, puede «potenciar o inhibir o cambiar la manera en que nos comportamos. Sentirnos observados puede ayudar a tener una mejor calidad de comportamiento social e individual».


