La actriz se enfrentó en la final con Disley Ramos y Scarlette Gálvez
Para su última preparación creó platos inspirados en su familia y durante toda la competencia anotó sus recetas en un cuaderno.
«Nunca había estado en un trabajo tan lindo, nunca había disfrutado algo tanto», dice Javiera Acevedo, que anoche se alzó como la ganadora de «Top Chef Vip», en una final donde compitió contra Scarlette Gálvez (alias Skarcita) y Disley Ramos. La actriz se la jugó con un menú inspirado en su familia y, tal como lo hizo durante todo el programa, escribió en su cuaderno cada paso, documentos que para ella son «una reliquia».
Antes de decidirse por una cola de langosta con toques de vainilla para la entrada, un ciervo ahumado como fondo y un postre inspirado en las violetas, Javiera estuvo tres días compartiendo sus ideas en modo chef con sus cercanos. La decisión final la tomó la noche previa a la grabación y en ese momento procedió a escribir los 23 pasos para lograr su menú en un plazo de tres horas. Esa planificación es clave, ya que así sabe que cada ingrediente llegará a tiempo. Por ejemplo: el primer paso era poner a hervir manjar durante dos horas, luego adobar el ciervo para después limpiar las colas de langosta, y así hasta el momento de emplatar.
La actriz detalla que el tártaro de langosta lo ensayó una vez (y no en la cola de langosta) y se la jugó por la vainilla «para darle un toque diferente y que no sea algo cítrico como naranja o limón. Con el postre pensé lo mismo: nadie iba a hacer un postre de violetas, nunca lo he visto». Su plato de fondo lo define como «una bomba. Hice el ciervo al horno con muchas especias como clavo de olor y anís, y además cociné un cilantro en el horno para que se deshidratara, y quedó como una costra de este polvo verde fosforescente». Para el cierre, junto con inspirarse en Kai, le preguntó a su madre qué olores recordaba de su infancia y con esas respuestas creó el postre.
Junto con expandir su lado de cocinera, Javiera Acevedo también vivió un proceso emocional durante el programa de CHV. A la intérprete ya le habían ofrecido ser parte de la primera temporada del estelar, pero su hijo, Kai, era muy pequeñito. Para este segundo ofrecimiento, se convenció: «Pensé que tenía que hacerlo y que ya han pasado tres años desde mi maternidad. Me dije: Javi, te lo debes a ti, lo has hecho súper bien como mamá, y te tienes que dar ese premio a ti también». Así, durante los dos meses y medio que grabó el programa, toda su familia y el clan del padre de Kai colaboraron para que ella estuviera presente en las jornadas de grabación que duraron más de 12 horas. «Nuestros grandes momentos son hechos alrededor de una mesa, haciendo salud porque estamos vivos y tenemos la suerte de poder celebrarlo. Es algo súper simple, pero creo que es lo más importante de la vida», suma Javiera sobre su conexión con la cocina.
A usted desde el comienzo se la vio muy emocionada en el programa.
«O sea, imagínate que yo no había tenido contacto social más que con mi familia porque había dejado de trabajar, de ir a lugares, no me sentía cómoda, subí 25 kilos (luego de convertirse en madre). Yo creo que tuve depresión posparto y no me la traté. Esto te lo digo porque lo he conversado y ya lo sé desde hace un tiempo, sólo que no me había dado cuenta. Y cuando entré a Top Chef, me salió el habla, empecé a conversar, tuve contacto con gente e hice una pega con horario como lo hace todo el mundo. Pero para mí fue volver a la vida y sentir que la Javita de antes está viva. Qué bonito volver a sentir que soy productiva, qué bonito volver a sentir que tengo valor, que soy valorada, que tengo trabajo, que la gente disfruta lo que hago, que me valoran por quién soy y que también me tienen cariño porque soy una mamá que se ha esforzado mucho. Yo estoy aquí por un bien mayor y, como dicen, mamá contenta, guagua contenta».
Además se va con un montón de aprendizaje .
«A mí se me abrió un mundo. Yo soy muy creativa, pero no sabía que podía lograr hacer tanto, sobre todo después de haber sido mamá y sentir que el cerebro se me había frito. Yo sentí que perdí todos los conocimientos que tenía y mis cercanos me comentaban Javi, yo soy testigo de todas las cosas increíbles que cocinaste. Yo no me acordaba. Por eso de verdad este programa sacó lo mejor de mí y volví a florecer. Junto con ser mamá, este es el momento más feliz de mi vida».


