Desde el traje de Melania hasta el trío de gigantes de las tech
La temperatura era suave dentro Capitolio durante la ceremonia asunción de Trump. Afuera había Celsius. Sin embargo, sus fanáticos llegaron por miles.
Milei bromeó con la Primera ministra de Italia
El presidente de Argentina, Javier Milei, fue uno de los invitados a la ceremonia de asunción de Trump, y acaso el más importante de entre los latinoamericanos, por la afinidad ideológica que aparentemente sostienen, especialmente en lo concerniente al achicamiento del Estado. A Milei se le vio echando bromas con la primera ministra de Italia, Georgia Meloni, y de entre su comitiva estuvo acompañado, en la ceremonia, por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, su hermana. La noche del domingo, Milei recibió en l premio «Titán de la Reforma Económica» que otorga la Hispanic Inaugural Ball, un evento donde también fue galardonado Marco Rubio, el nuevo secretario de Estado de Trump. Desde Argentina, el vocero presidencial, Manuel Adorni, publicó en sus redes sociales: «Historia pura: el presidente, Javier Milei, presenciando la asunción de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos». Algunos atribuyen a la cercanía de Milei con Washington las nuevas condiciones de un acuerdo entre Argentina y el FMI. La directora del FMI, Kristalina Georgieva, ha elogiado el ajuste económico allende los Andes.
El sombrero antibeso» de Melania
En la sala, al ingresar Trump para su juramento, lo esperaba, delante de todos, Melania con su sombrero extravagante que apenas permitía apreciar sus ojos, lo que mantuvo su rostro en una suerte de sombra. En ese instante, Trump se acercó a darle un beso, siempre en la mejilla; ella frunció la boca, colocó y acercó su mejilla también, pero, como mostraron las imágenes, no llegaron a tocarse. Fue algo un poco siútico. No se sabe si fue la distancia física que en algunas ocasiones se han profesado, o el responsable de todo fue el sombrero con sus anchas alas.
En su segundo discurso del día, donde sólo estaban los más fieles entre sus fieles, Trump bromeó con Melania: «No debiera decir esto. Sus pies están absolutamente adoloridos. y pese a ello, está increíble». El resto de su atuendo sorprendió. El traje era del diseñador independiente Adam Lippes. Distante de lo que fue su anterior estadía como primera dama, cuando elegía marcas como Dolce y Gabbana y Alexander McQueen. De hecho, en la toma de posesión de 2017, vistió un Ralph Lauren.
Los tres barones de la tecnología
Los high tech tycoons Elon Musk, Mark Zuckerberg y Jeff Bezos aparecieron en las fotos de la ceremonia de asunción de Trump. Zuckerberg era su enemigo. De hecho, el 2021 sus Facebook e Instagram bloquearon al blondo presidente luego de los disturbios en el Capitolio el 6 de enero de ese año que protagonizaron sus seguidores. Trump llegó a decir que si Zuckerberg intentaba interferir en la elección presidencial del año pasado, pasaría «el resto de su vida en prisión». Pero luego de que triunfara ante Kamala Harris, Zuckerberg apareció cenando con Trump en la mansión de este último, en Mar-a-Lago. Incluso donó un millón de dólares a la campaña de Trump. Un muy oportuno acercamiento. Jeff Bezos, fundador de Amazon, reaccionó oportunamente. Tanto él como Musk dependen de contratos con el Estado para sus proyectos espaciales y lanzamientos de sus cohetes. Y Elon es su estrella. Hay imágenes dónde este luce extasiado luego de que Trump dijo: «Plantaremos la bandera de las barras y estrellas en el planeta Marte».
Felices y entumidos
Hacían -3 grados Celsius a la hora de la asunción de Trump y los medios coincidían en que eran miles los seguidores que se habían reunido en el Capital One Arena -a kilómetro y medio- para ver por televisión la ceremonia que se realizaba dentro del temperado Capitolio. Es primera vez que no se hace esta ceremonia de asunción al aire libre. Cuando todavía se pensaba que sería a cielo abierto, la policía estimaba que llegarían unas 250 mil almas. Con el frío esta estimación bajó, pero sus fieles desafiaron el gélido clima. «Me hice política porque sentí que por primera vez en mi vida había un presidente dispuesto a luchar por la persona común», dijo al diario «The Guardian» Jennifer Meredith, quien viajó desde Carolina del Norte con su hija. Dicho Estado dista 700 kilómetros de Washington por carretera. Josh, residente de Brooklyn que asistió a la primera toma de posesión de Trump a los 12 años, regresó para lo que llamó un evento «más frío, pero emocionante. Todo el mundo está de buen humor, aunque haga frío», declaró.



