El brillante paso por el Sudamericano de Atletismo de la pareja chilena
La linda historia de amor de los deportistas partió hace apenas dos meses, en medio de sus exigentes entrenamientos. Su esfuerzo tuvo premio en Argentina, con un oro y dos bronces.
Miradas cómplices, admiración y recuerdos imborrables se llevan Berdine Castillo (25) e Ignacio Velásquez (26) de su paso por Mar del Plata, Argentina, donde este domingo culminó el Campeonato Sudamericano de Atletismo, que los consagró como la pareja más exitosa que pasó por «La Feliz», como se conoce a esta ciudad balneario.
El viernes, Nacho ganó su primera medalla de oro, en los 10 mil metros, mientras que ella abrió la jornada dominical colgándose la de bronce en los 800 metros, y él luego también fue tercero en los 5 mil.
«Una siempre quiere más. Yo venía a buscar el oro acá. Salí bien, pero no hice un buen remate. El viento fue brutal, pero es igual para todas las atletas, así que todas estuvimos en las mismas condiciones. Ya no quiero castigarme, y pienso que hay que celebrar siempre una medalla, así que luego voy a analizar con mi entrenador qué es lo que debo corregir para las próximas carreras», admite Castillo.
¿Y cómo proyecta esta temporada, Berdine?
«La temporada anterior fue un poco difícil, la cerré temprano, en julio, y ahora recién volví a competir, así que en esta espero ir a competir a Europa, como lo estuve haciendo en los años anteriores y buscar la marca mínima para clasificar al Mundial de Tokio. Y seguir con mis estudios de Obstetricia en la U. Andrés Bello».
Velásquez, en tanto, saca cuentas alegres de su paso por suelo argentino, ya que fue, además, el único representante chileno en lograr dos preseas en pruebas individuales. «Quería repetir el oro, pero la recuperación después de los 10 mil metros estuvo muy difícil. Tuve algunos problemas estomacales luego de la carrera y la recuperación muscular no fue la mejor. Sobre todo, me pasó factura cuando quise remontar a falta de dos vueltas, lo llevé al máximo. Y por lo mismo fue difícil seguir el cambio final. Así que nada, un tercer lugar igual me deja contento. Es un buen resultado después de haber logrado un oro, aunque uno siempre busca dar lo mejor que tiene para su país».
Cuéntenos de sus inicios en el deporte…
«Soy de Temuco, así que en el liceo empecé a entrenar a los 13 años. Primero fueron tres veces por semana, y después ya toda la semana. Partí con distancias más cortas, como los 800 y 1.500. Y ya luego me pasé a las pruebas que corro actualmente», dice el doble medallista.
¿Y cómo surgió la historia de amor entre ambos deportistas? La clave está en que comparten el mismo equipo de entrenamiento, que dirige el coach osornino Bastián Carter. Aunque la distancia es un tema: ella vive, entrena y estudia en Santiago; mientras que él hace lo propio en Temuco.
«De repente hacemos concentraciones con Bastián en Osorno, o en Temuco, o él viene a Santiago. Lo lindo es que compartimos el mismo deporte, el mundo deportivo y sabemos cómo se maneja esto. Llevamos muy poquito, apenas un par de meses, y fue lindo verlo ganar su primera medalla en los 10 mil y luego en los 5 mil su bronce», cuenta ella.
¿Y qué fue lo que la conquistó?
«Él es muy simpático, muy amoroso».
Mientras que Nacho aporta: «La verdad que antes ya habíamos compartido en la Selección, pero esta fue la primera vez que lo hacemos como pareja. Y fue muy especial. Siempre le voy a desear lo mejor a ella, que además es una persona muy calmada y muy comprensiva. Y me gusta lo cariñosa y amorosa que es».
Le vimos muy partners, incluso usted hasta la ayudaba a calentar, le daba tips al correr y ella no paró de alentarlo y no dejó de grabarlo.
«Sí, es parte de acompañarnos, es natural. Estamos para apoyarnos mutuamente y sacar lo mejor del otro».


