Ingeniero eléctrico cuenta que gasta hasta 30% menos que cuando usaba gas
Chile destaca por su gran potencial solar y ya está el 26% de la capacidad instalada en el sistema interconectado, llegando inclusive hasta la región del Biobío, con 102 MW, de acuerdo con los datos de octubre de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento. Pero también hay muchas personas que utilizan esta energía para abastecerse en su hogar y así lograr aliviar el bolsillo.
Ricardo Tapia (70) es una de ellas. En su calidad de ingeniero eléctrico conocía respecto a las bondades de los calentadores de agua que funcionan con la radiación solar y sumó uno a su casa.
«Lo compré por un tema de ahorro: al mes debo ahorrar entre 20 y 30% respecto de mi antigua cuenta de gas. Quizás ahora un poco más, ya que el metro cúbico subió muchísimo», cuenta.
Si el clima no lo acompaña -por lluvias, por ejemplo-, un calefón entra en escena.
«Cuando la temperatura del agua baja de 30 grados, automáticamente se prende el calefón. Pero ocurre muy poco, principalmente en invierno. El sol de invierno hace funcionar igual el sistema, puede calentar el agua a 45 grados, que para ducharse es súper bueno. En verano se ahorra más. Los calores de estos días me van a permitir ocupar casi nada de gas», asegura.
Diferentes tecnologías
Manuel Millapán, jefe del área de la empresa Neosolar, que provee sistemas termosolares, dice que llevan unos diez años en el mercado, pero no son muy conocidos. Dice que son equipos compactos que van en los techos de las viviendas y que los más económicos pueden ser de tecnologías: atmosféricos o presurizados.
«En el atmosférico, la energía va hacia tubos vacío donde ingresa el agua. Es un sistema que funciona por gravedad y que no tiene presión. A mayor altura, mayor presión. Este sistema funciona mejor para cocinas, ya que no se necesita de mucha presión para lavar los platos con agua caliente», explica.
Cuestan desde $289.990.
El sistema presurizado, por su parte, incorpora una barra de cobre al interior de los tubos. Y dentro de esa barra hay un aceite que se calienta. En este caso, el agua circula al interior del estanque y adquiere temperatura por contacto con la barra.
«El presurizado funciona con la presión común. Si el agua ingresa con 8 o 6 bar, que son las presiones de los domicilios, sale con esa misma presión. En calidad es mucho mejor este sistema y no tendrá problemas de presión de agua», afirma el especialista.
Este parte en los $700.000.
Ambas tecnologías funcionan con la misma eficiencia.
«En verano calientan hasta 100 grados y en invierno, a 30 o 50 grados», precisa.
¿Cuál es su rendimiento en invierno?
«Siempre les decimos a nuestros clientes que estos equipos no funcionan 24 horas ni siete días a la semana, funcionan solo cuando radiación. Si no la hay y se va a poner a llover, el equipo no va a calentar para una ducha rica de 40 grados. En días así generalmente se termina prendiendo el calefón. Pero si hay un día nublado y hay buena radiación, el termo igual va a llegar a temperaturas de 30 o 35 grados».
¿Y en la noche?
«Funciona siempre y cuando el agua se haya calentado durante todo el día. Con el sol de hoy, casi 40 grados (en los techos de Santiago), el termo va a llegar en la tarde-noche a los 100 grados, manteniéndose ahí. El agua puede llegar sin ningún problema al día siguiente a unos 60 grados».
¿Cuánto tiempo toma en calentar el agua?
«Depende del día. Con el sol de hoy, puede llegar a los 40 grados en media hora o una hora aproximadamente. En invierno tarda entre tres a cuatro horas».
¿Se ahorra?
«Sí. Hay familias que compran dos balones de gas de 15 kilos al año y el resto se mantiene con el calentador solar. Los peores meses en términos de ahorro son junio, julio y agosto. Funciona, pero hay algunos días en que no».
¿En qué hay que fijarse a la hora de comprar uno de estos aparatos?
«Va a depender de la cantidad de personas que vivan en la casa. Debe calcular unos 50 litros por persona. Un calentador de 150 litros puede servir para una familia de tres integrantes, hasta un cuarto. Lo más importante es que las personas sí o sí deben tener un calefón o un termo eléctrico como respaldo, aunque no soy muy partidario de estos últimos por los altos costos energéticos. Hay unos calefones que están hechos para enlazarlos con estos productos, mientras que los convencionales hay que adaptarlos (se instala una llave) para que funcione de manera integrada con el calentador».
¿La cantidad de tubos incide en algo?
«Los tubos van de acuerdo con los litros. Uno de 150 litros lleva 15 tubos; el de 200 litros, 20».


