Francisco Lermanda cuenta que les piden documentos y los interrogan con frecuencia
El equipo de rescate ha logrado sacar con vida a tres personas, entre ellas un niño de 6 años.
El último reporte del gobierno venezolano señala que la cifra de fallecidos por los dos terremotos de la semana pasada subió a 1.719, mientras que los heridos van en 5.034.
El panorama no es nada alentador porque los desaparecidos suman miles y el tiempo juega en contra. En ese escenario trabaja el equipo chileno de Los Topos, que partió el mismo día hacia Venezuela. Llegaron hasta Colombia y de ahí por tierra hasta la zona más afectada de La Guaira.
Francisco Lermanda es el líder del equipo chileno de Los Topos. Está delicado de salud, pero sigue ayudando. Su única restricción es no hacer fuerza.
¿Cómo han estado trabajando estas jornadas?
«Nosotros trabajamos en patrullas, que van abordando un mismo edificio pero desde distintos flancos. Primero se hace un estudio mecánico estructural para recabar información y en paralelo también se establece campamento».
¿Han podido encontrar sobrevivientes?
«Hemos sacado a tres personas. Un joven de 14 años, una joven médico de 25 años y un niño de 6. La doctora ella misma se trató de curar para evitar que las hemorragias pasaran a mayores, y al niño lo sacamos con una amputación traumática».
La tarea se ha visto complicada por situaciones anexas a la emergencia misma. Varios de los integrantes de Los Topos han sido controlados, incluso varias veces, por militares venezolanos.
«Dos médicos y dos ingenieros salieron de la zona a buscar cobertura para comunicarse un minuto con sus familias y de vuelta los militares no los dejaron entrar. Así de simple. Mostraron documentos y nada», detalla Lermanda.
¿Qué otras situaciones han vivido?
«Están con una paranoia de espionaje. A una de las rescatistas la controlaron 8 veces. Nombre, documentos, en qué trabaja en Chile y que son espías. Es un interrogatorio. Con ella, el militar se quedó parado mirándola mucho rato. Que qué estaba haciendo, por qué se agachaba, qué recogía…».
¿Por qué esa conducta en medio de la ayuda que brindan grupos como Los Topos?
«Creo que el problema no somos nosotros. Son los voluntarios que están junto a nosotros trabajando. Son 350 o 400 que nos obedecen a nosotros, siguiendo nuestro lema que es Nadie mejor que todos juntos. Los voluntarios los ocupamos para que nos traigan cables, agua, herramientas. Es gente que quiere ayudar».
¿Qué más ha presenciado?
«Los militares se metieron hasta los túneles que hacemos para encontrar sobrevivientes. A dos franceses los sacaron de las patas para afuera. Yo estaba al lado, a un metro».
¿Cómo se trabaja con esa presión?
«El principal problema es que venga una réplica y nos atrape. Un militar con metralleta da lo mismo. Interfiere pero no desenfoca».
Los Topos pretenden quedarse un mes ayudando en Venezuela si las condiciones lo permiten.


