Concebida por el afamado arquitecto en 1924, la propiedad está en venta por 45.000 UF
Especialistas dicen que el creador tiene una tradición alegórica. Incorporaba estas figuras para dotar a sus obras de un relato protector y cultural, dice un investigador.
El edificio El Cuervo, vecino del otrora cine arte Alameda y del agitado barrio Lastarria, hogar durante años del restaurante que llevó ese nombre, está a la venta. Con 1.780 metros construidos y 700 metros cuadrados de terreno, la propiedad busca quien desembolse 45.000 UF, unos $1.777.000.000, y esté dispuesto a invertir otro tanto en refaccionarlo.
Es una de las obras insignes del arquitecto chileno luciano Kulczewski, al que algunos han apodado ‘el Gaudí chileno', en alusión al español Antoni Gaudí por el estilo único que imprimió a sus obras.
‘Se trata de un exponente singular del art déco con guiños neogóticos en Santiago. Su composición vertical, la ornamentación escultórica, el uso expresivo del hormigón y la piedra artificial lo convirtieron en su época en una obra innovadora y audaz', detalla el arquitecto Carlos Maillet, director de Arte y Conservación del Patrimonio de la Universidad San Sebastián.
Kulczewski está detrás de construcciones sin par como la Residencia Figueroa (1922) en la Alameda, hoy sede del Colegio de Arquitectos, la infraestructura del cerro San Cristóbal y su funicular, varias obras en la calle Merced (como el actual hotel luciano K), la Población Keller en Providencia, entre otros.
El Cuervo es un inmueble de seis pisos con una casa interior de tres pisos, levantado en 1924. Se le conoció como edificio de Rentas Calpe, en alusión a su primera dueña, Ana Artigas de Calpe, quien lo mandó a construir para arrendarlo. Aunque su destino original fue residencial, el recinto luego tomó el nombre del bar El Cuervo.
‘Fue concebido originalmente como un edificio de viviendas con locales comerciales', detalla la doctora en Arquitectura Elvira Pérez, profesora de la Escuela de Arquitectura e investigadora del Centro del Patrimonio Cultural de la Universidad Católica.
Sin embargo, cuando se desocupó, las dependencias fueron tomadas.
‘Ya se desalojó a toda la gente, pero se deterioró mucho. Necesita una renovación del sistema eléctrico y la instalación sanitaria, pero estructuralmente está bien', cuenta el corredor a cargo de la venta Alberto Peña, de FVB Propiedades (www.fvb.cl), quien se especializa en viviendas patrimoniales.
El edificio mantiene sus pisos de parqué original que -a juicio del corredor- son fácilmente recuperables.
‘Tiene partes de madera más deterioradas que otras, pero el grueso es de hormigón armado que está en perfecto estado. Sus molduras, ventanas, puertas y escaleras son las originales', detalla Peña.
Lo que más llama la atención, dice, es la figura femenina de pelo largo rodeada de hojas de la entrada.
Coincide Maillet: ‘Fue concebida como una guardiana simbólica, heredera de la tradición alegórica que Kulczewski incorporaba para dotar a sus edificios de un relato protector y cultural. La escultura se interpreta como una representación de la mujer moderna de los años 30, portadora de progreso y vinculada con el mundo europeo'.
Al lado de la entrada peatonal, hay un ingreso para los coches de la época, que da vida a un túnel que atraviesa todo el edificio y que llega hasta una cochera con espacio para dos autos. Tiene un arco con detalles de flores en las molduras y una escalera que se mantiene bien.
Alberto, ¿qué se podría hacer en esta vivienda?
‘Es habitacional, se podría hacer un hotel o subdividirlo para hacer departamentos de renta larga o Airbnb. Se podría transformar en una casa de alguna institución cultural o universitaria. Nos gustaría que fuera adquirido por quienes quieran restaurarlo, porque es muy emblemático, pero además es un inmueble que está resguardado, tiene protección municipal de Conservación Histórica'.
¿Han tenido interesados?
‘Sí, lo han ido a ver un par de interesados, pero aún no se concreta nada. Hay interés porque se está arreglando y recuperando la Alameda, está floreciendo el sector. Están construyendo una ciclovía al frente, van a instalar vegetación, están empezando a abrir nuevos restaurantes, cafés y tiendas en este sector que estuvo harto tiempo desocupado y que ahora se han puesto en valor nuevamente'.
El costo de recuperar
Aunque la remodelación del espacio requerirá de un suculento presupuesto, especialistas del rubro indican que su costo no variaría mucho con relación a una remodelación de una construcción tradicional. La gracia, en este caso, es que no se pierde el valor histórico.
Maillet destaca que solo se requiere de un cuidado adicional que no encarece de manera desproporcionada el proceso.
‘Lo hace más riguroso y sostenible. Hay que desmitificar la idea de que conservar patrimonio siempre es mucho más costoso', sostiene.
Coincide Elvira Pérez: ‘Las técnicas de restauración están cada vez más avanzadas y permiten recuperar fachadas, estucos y ornamentos con técnicas y materiales tradicionales'.



