Florencia Vit estuvo de cumpleaños y es sicóloga
Como viven en distintos países, nos hacemos mucha falta, nos extrañamos un montón y todos los días hablo con ella, mi mamá y mi hermano.
Lucila Vit no necesita pensar cómo define la relación con su hermana mayor, Florencia, que esta semana celebró su cumpleaños 47. «Ella es mi media naranja», responde de inmediato la conductora sobre su familiar que vive en Argentina y que es madre de dos niñas de 14 y 8 años. «Si bien nos llevamos ocho años de diferencia, ella siempre me incluyó en todos sus panoramas. Hasta hoy tenemos el mismo grupo de amigas», suma la argentina.Lucila reconoce que como ella vive en Chile y Florencia en Rosario, su ciudad natal, «nos hacemos mucha falta, nos extrañamos un montón y todos los días hablo con ella, mi mamá y mi hermano (Agustín). Al igual que mi mamá, Florencia es sicóloga y se podría decir que en los momentos más oscuros de mi vida me ha ayudado un montón a sanar, en temas de amor y desamor también. Es la persona que más me ayudó. Porque una madre te aconseja desde otro lugar, desde otra época, pero mi hermana me da consejos súper sabios y después yo iba donde una sicóloga y me terminaba diciendo lo mismo. A ella le pude decir todo lo que iba sintiendo y nunca me dejó sola. Eso es increíble».
Las hermanas se diferencian principalmente en el gusto por el deporte. Mientras que Lucila conduce el programa «Fit life» (disponible en YouTube) y asiste regularmente al gimnasio, Florencia no tiene este hábito. «Cuando voy a Rosario la obligo a entrenar y me mira con una cara de odio, jajajá. Pero después me lo agradece. También somos muy diferentes en cuanto a personalidad, ella es más bajo perfil y no le gustan las redes. Mi hermana es tan dulce que no tiene maldad, habla suave y en ese sentido yo soy más parecida a mi hermano».
Antes de establecerse en Chile, Lucila vivió en Buenos Aires en «un lugar muy precario, muy frío y recuerdo que llegaba a temblar del frío. Y cuando mi hermana me fue a ver, me pidió que por favor regresara a Rosario. Yo era chiquita y estaba desprotegida de toda la locura que es Buenos Aires». Finalmente, Florencia la convenció y la modelo volvió a Rosario. Poco después surgió la opción de trabajar en Chile. «Me acuerdo que cuando llegué acá por primera vez, no tenía plata ni para llamar a mi mamá y mi hermana siempre estuvo apoyando mis decisiones. Quizás con más miedo, pero apoyando», rememora Lucila.
La creadora de contenido agrega que desde que nació Agustina, su hija de dos años junto a Rafael Olarra, «mi familia nunca había venido tanto a Chile y Florencia a cada rato quiere hacer videollamadas con ella. Yo la molesto y le digo que pasé a quinto plano, jajajá, porque ahora ella y mi mamá me saludan y dicen ¿dónde está la Agus?».
¿Cómo fue el momento en que su hermana conoció a su pareja?
«Bueno a él lo conocieron antes de que estuviéramos juntos. Estábamos trabajando en Agenda Fox, tuvimos que hacer una nota en el zoológico y justo mi mamá, mi hermana y sus hijas estaban acá y las llevé. Ahí se conocieron con Rafa y siempre les cayó súper bien. Mi mamá siempre me decía me encanta la energía de ese chico, es divino. Y bueno, mi hermano ama a Rafa y tienen muy buen humor ambos. Me encanta ser una gran familia, un gran equipo, todos nos ayudamos, nos tiramos para adelante y siempre tratamos de estar juntos».


