Óscar, de 86 años, sufre las consecuencias de una fractura de cadera
La semana pasada, Luky Buzzio (50), radicado desde 2017 en Miami, Estados Unidos, trianguló vuelos para llegar hasta Mendoza, su ciudad natal en Argentina. Lo suyo era una urgencia familiar. Su padre, Óscar Victorio Buzzio, de 86 años, estaba enfrentando problemas de salud, relacionados a una desgraciada fractura de cadera que tuvo hace casi dos meses.
«Mi papá está muy viejito, está postrado en una cama, así que tenía que venir», cuenta el recordado actor y comediante argentino de «Morandé con Compañía». «Además, había que hacer muchísimos trámites, que como hijos nos corresponde», sigue él, agregando que su madre, Juana Castagnolo, de 79 años, «ya no camina mucho, tiene su bastoncito».
¿Está muy delicado él, Luky?
«Mi papá estaba perfecto dentro de su edad, con limitaciones por supuesto. Pero el 22 de diciembre del 2023 se cayó y se rompió la cadera. Y ahí se vino en picada».
Tanto Luky como su hermano Óscar (56 años, habitante de Chicago, Estados Unidos), monitorearon la situación desde el extranjero ante la imposibilidad de viajar antes a Mendoza. «Vine apenas pude, el trabajo y vivir en otro país a veces es duro para poder viajar rápido», sostiene él, quien rememora que este es su tercer viaje durante el último año para estar con su padre. Reconoce que toda esta situación lo tiene acongojado.
Duro ver a los papás en problemas.
«Uno nunca está preparado para verlos así. Quizás algunos sí, pero yo no. Es duro. No estaba preparado para ver a papá en pañales, con sondas o con oxígeno. Estamos con enfermeras, kinesiólogo, cuidándolo lo más que podemos, pero es duro. Los papás viejitos se van transformando en niños, y hay que tratar de cuidarlos lo más que podamos, bajo nuestras limitaciones».
Complicado.
«Lo bueno de este viaje es que mi hija, Catalina Buzzio, que está viviendo en Chile, vino para acá a acompañarme. Supo que yo estaba un poco golpeado por lo de mi papá y vino a apoyarme. Estuvo al lado mío y de su abuelo, a quien no veía hace mucho tiempo. Eso fue una alegría entre esta complicación».21


