La histórica tienda que data de 1915 está ubicada en el centro de Santiago
La fashion editor y stylist se tomó un mes en planear la renovación. Hasta le dio una esquina a los tocados de mujer.
La cita era ahí: ‘Te espero donde golpea el monito'. Todo Santiago sabía que eso era en calle 21 de Mayo a la altura del 707, a cuadras de la Plaza de Armas, en una sombrerería fundada en 1915 con un monito mecánico que da (todavía) golpecitos a la vitrina sin parar.
Macarena Hamilton llegó hasta ahí este invierno y dice que ‘quedé impresionada con la historia de la tienda. Es una ícono del centro de Santiago'. ‘La hija de los dueños, la familia Lasen me dijo que andaban buscando darle un nuevo aire y yo les dije que yo lo hacía. Para mí todo lo que sea estética, imagen, proyectar algo, es fundamental. Una modelo, un evento, una vitrina, es un canvas. Una expo. Da lo mismo el soporte', dice la stylist y productora de moda.
Así llegó hasta el centro con un abrigo de plumas y sus movimientos energéticos. ‘Me junté con ellos en la tienda, la conocí y me enamoré. Es impresionante lo que pasa por dentro: el diseño, la gente que viene, cómo están vestidos. Es un museo. Me enamoré de la historia de Roberto Lasen, el papá'.
Lo que sí, había que entrar a picar. ‘Lo que había antes no le hacía justicia al lugar. Era un comercio de sombreros. Pero no se veía la historia. Y esa historia tiene nombre, apellido y casi 110 años', agrega.
El desafío, comenta, ‘nunca fue modernizar, sino elevar visualmente el patrimonio cultural y emocional de un lugar que para mucha gente en Santiago es parte de la memoria afectiva. El monito que golpea la vitrina tiene algo místico.
Es imposible cambiarlo de lugar. La gente llega y lo primero que busca es si sigue golpeando en el mismo sitio. Es parte de la memoria y de la vida de Santiago'.
Entre reuniones, bocetos y maquetas que duraron un mes, Hamilton presentó la idea final: ‘Decidí dividir la vitrina en dos. Una es Santiago Imperial en invierno, el Santiago de los comienzos, 1930. Y ahí hay un maniquí vestido de época: desde los calcetines, la bufanda, el sombrero'.
Para acompañar al autómata, armó ‘un archivo visual con de personas icónicas en la historia universal que usaron sombrero como Winston Churchill, Chaplin. Todo en una cromática de invierno'.
Y le dio un detalle extra: ‘La sombrerería como tal siempre ha sido de hombre. Hay sombreros unisex, pero nadie sabía que había tocados ara mujer. Mientras yo montaba, empezó a llegar gente. Viejitos. Y paraban. No teníamos idea sw que había sombreros de mujer. Pusimos una máquina de coser, pusimos distintas cosas de época en la esquina con los tocados'.
¿Dónde encontró todo eso?
‘Fue un verdadero treasure hunt de un mes. Montajes, arrendar cosas, comprar otras, buscar en anticuarios, recorrer el Parque de los Reyes. Hacer otros muebles a medida, hasta encontré un farol de época'.
Habla emocionada.
‘Mira, llegó un señor que vivía en Temuco y no venía hace años. Se emocionó al ver la tienda. Hay mucha historia, entonces esto es una invitación a ver patrimonio, porque la tienda es patrimonio. La gratificación de ver a la gente feliz y emocionada con esta tienda mítica lo valió todo'.
¿Va a seguir renovando vitrinas en el centro?
‘Hay conversaciones en curso. Por ejemplo hacer un desfile de época, o convocar a grupos de hombres con whisky y habanos, activaciones para el 18 con sombreros de huaso. La idea es que la gente de verdad vuelva a hacer panoramas familiares de ir al centro. Y me incluyo. Al final todo es tan rutinario. Yo quiero que vuelvan estas cosas'.


