La mujer que no da consentimiento para compartir sus imágenes es la víctima, dice
La abogada repasa su caso de 2010, cuando 17 fotos suyas fueron filtradas desde el computador de su expareja.
Hace 16 años, Macarena Venegas, abogada y figura de televisión, fue víctima de la difusión de imágenes íntimas.
Diecisiete fotografías guardadas en el computador de un expololo se filtraron en internet. En ese entonces, ella interpuso una querella judicial que no prosperó.
El caso de Macarena fue en 2010, con un pololo que describe como su «primera relación importante y larga», que duró seis años. Ellos habían terminado tres años antes del incidente.
Venegas cuenta que ese episodio tan doloroso de su vida la dejó marcada para siempre. Por eso, cada vez que salen noticias relacionadas con la difusión de imágenes íntimas, como el caso de la senadora Camila Flores, no puede evitar sentirse furiosa.
«Me parece el colmo y encuentro gravísimo que sigan pasando estas situaciones. Afortunadamente, hoy en día el código penal está mucho más modernizado para perseguir y sancionar este delito. En la época en que esto me pasó a mí no estaba tipificado como delito, no existía esa posibilidad, ni siquiera existían las redes sociales», comenta.
«Estos son casos de revenge porn o porno venganza, que se refiere a la distribución intencional de imágenes íntimas sin consentimiento. El delito se agrava cuando involucra a una persona con la que se tuvo una relación íntima de confianza».
La abogada, quien actualmente conduce el podcast Factor M, de liderazgo femenino,(@podcastfactorm en Instagram), afirma que «es imperdonable que una persona viole la intimidad de su pareja o expareja. De hecho, nuestro código penal lo considera un delito».
¿Cuando fue su caso, no existía esa legislación?
«No, además. Imagínate que, en ese momento, las policías carecían de tecnología para determinar el IP del computador de donde se subieron las fotografías. Sin embargo, ahora el artículo 161-D del Código Penal sanciona la difusión o exhibición no autorizada de material íntimo o de connotación sexual de una persona. Las penas van desde multas de hasta 20 UTM y presidio menor en su grado mínimo (desde 61 días hasta 5 años según gravedad del hecho)».
¿Qué le parece el caso de la senadora Flores?
«Lo encuentro terrible. Aunque supuestamente fue su exmarido quien filtró las imágenes, él no participó en su creación, lo que sigue siendo una violación a su privacidad e intimidad. Esto no puede seguir ocurriendo, ya que constituye violencia contra la mujer».
En estos casos, la persona afectada además es juzgada por la opinión pública.
«Cuando me pasó esto, mucha gente, incluyendo mujeres, en el fondo me culpó por haberme tomado fotos íntimas, como si yo fuera la culpable de la situación. Creo que esa no es la lógica que hay que seguir en estos casos».
¿Cuál es la lógica?
«No hay que olvidarse de que el bien jurídico protegido es la intimidad y la privacidad de una persona. La verdad es que uno puede tener una vida privada y hasta sacarse fotos bajo la privacidad y confianza de una relación de pareja.
Lo que no se puede es que esas fotos luego se usen, difundan o difamen en la prensa, redes sociales o donde sea. Eso sí es un delito».
Cualquier contenido puede volverse viral hoy en día.
«Totalmente, y lo digo como un aprendizaje, actualmente hay que tener mucho más ojo con las imágenes que uno se tome, considerando la tecnología y las redes sociales que existen. Sin embargo, no hay que perder de vista quién es la víctima y el victimario. La mujer que no da consentimiento para compartir sus imágenes íntimas es la víctima, independientemente de si ella participó en la creación del material».
¿Un aprendizaje, dice?
«Obviamente que hay que cuidarse mucho más que antes, por las redes sociales, porque hoy día todo se viraliza mucho más rápido. Y no van a faltar las voces que dicen: pero si son las mujeres las que se sacan las fotos, o las que hacen los videos. Pero es que ese no es el razonamiento. Nuestra ley hoy es clara, tipifica este delito y protege la intimidad y la privacidad de las personas».
¿Es posible que el caso de la senadora Flores sea un revenge porn?
«Según ella, quien presuntamente filtró las imágenes, no es cualquier persona, sería su exmarido, aunque eso lo debe determinar la justicia. Aunque si ya no son pareja ¿Por qué él tiene acceso a esas imágenes? Y diera lo mismo el caso, no tiene ningún derecho a difundir ese material sin el consentimiento de ella. Justamente, por lo que ella misma ha contado, este hombre estaría despechado. Pero insisto, se debe investigar a fondo el asunto, y quien haya sido el responsable, que responda en tribunales. Espero que se haga justicia por Camila Flores».