Con un cuchillo jamonero intentó abrir un mueble
La influencer y periodista no midió la fuerza al utilizar el utensilio de cocina y se dio de lleno con el filo de éste entre ceja y ceja. Este lunes tuvo que realizar un comercial y la maquillaron para que no se notara el parche que tapa los tres puntos de sutura.
Dudó cuando lo eligió como posible instrumento para abrir un mueble. Sin embargo, pese a que Mafe Bertero se considera súper precavida, miedosa y cuidadosa, igual agarró un cuchillo jamonero y emprendió camino desde la cocina hasta su habitación para resolver su problema: rescatar su iPad desde un mueble que estaba imposible de abrir. Acción que la dejó con un profundo corte entre la nariz y la frente. Así describe el hecho: «Traté de abrirlo un par de veces y no lo hacía por completo, se abría muy poco. Entonces, lo intenté con una cuchara de palo, con un palo. Lo intenté con distintas cosas y estuve como media hora, 40 minutos, hasta que en un momento me aburrí, no sabía a qué más recurrir y se me ocurrió la brillante idea de ir a la cocina y sacar uno de los cuchillos más largos que estaban ahí».
Quiso hacer palanca con el artículo, pero no midió fuerza. Le aplicó tanta, que el cuchillo, en un efecto rápido, le golpeó la cara. «Mucha gente pensaba que había sido quizás con el mango. No, fue con el filo del cuchillo directo a mi cara, entre ceja y ceja, un poquito más abajo», detalla.
Apenas sucedió el accidente, ella, sola en su pieza, reaccionó llevándose las manos a la cara, donde vio sangre. «Voy corriendo al baño -menos mal a mí la sangre no me da nervio-, me empiezo a lavar las manos. Dentro de la adrenalina no sentí ningún dolor, pero voy al baño, empiezo a ver la sangre, chorrear, chorrear, chorrear. Lo primero que pienso hacer es enjuagarme las manos y agarrar una toalla que tenía. Me la pongo en la cara. Y, yo creo que también dentro de la adrenalina, me empiezo a grabar. Y, luego, salgo para avisarle a mi mamá lo que me había pasado y, obviamente, siempre tratando de mantener la calma», recuerda.
Tratando de bajarle la intensidad del hecho, le comentó a su madre que estaba en casa que tuvo un pequeño accidente, pero que se encontraba bien. «Le dije que estaba bien, tranquila. No me dolía nada, pero sí había mucha sangre, que me pegué con un cuchillo y ahí mi mamá entra en ataque (…) Igual fue un momento de caos y ella tratando de buscar un botiquín», cuenta.
Su madre le aplicó los primeros auxilios, pues tiene conocimientos y «me hizo un poco de presión y trató de juntar los pliegues para que dejara de sangrar. Estuvimos ahí dos minutos y después volvimos a sacar el parche y nos dimos cuenta que no se cerraba la herida, así que de una dijimos: ya, no, vamos con un médico para que me vea porque esto probablemente sea para puntos».
Y así fue. Tras ser revisada en la clínica por diferentes especialistas le confirmaron que su herida necesitaba sutura. Le pusieron tres puntos y le indicaron que, afortunadamente, el cuchillo no hirió otra zona de su rostro.
¿Cuándo se dio cuenta que no era una simple herida?
«Cuando no paraba de sangrar, o sea llevaba 10 minutos tratando de hacer presión y no paraba de sangrar».
Marfe Bertero, quien se tituló hace algunas semanas de periodista, trabaja activamente con marcas. Tras su accidente, este lunes enfrentó su primera campaña publicitaria con la herida. «Lo primero que me acordé, apenas vi la sangre, fue en mi cara, que tenía la grabación de un comercial con sesión de fotos. Entonces, claro, fue una preocupación muy grande, pero menos mal le hablé enseguida a mi manager para informarle lo que estaba pasando, que él estuviera al tanto y él también se comunicó con la marca y con todos para ir dando detalles de cómo iba la situación, porque hasta ese momento no sabíamos si era para puntos, si era una idea muy profunda o qué era lo que pasaba», señala.
¿Qué hicieron?
«Pude asistir a la grabación. Ahí con el maquillador hizo un trabajo increíble de taparme un poco los parches blancos que yo tenía que me había puesto el doctor en emergencia. Me puso un parche como de color piel para simular u poquito más. De hecho, me dibujó hasta pecas encima, como yo soy pecosa, y fuimos así, probando lentes para ir como que estuviera pasando un poco más piola y disminuyendo un poco como el relieve del parche. Y como no había dolor, todo estaba perfecto».


