A la influencer y estudiante de periodismo y a su entorno le llega material ficticio
Se llaman deepfakes y se enteró de que se difunden por grupos de WhatsApp y Telegram, y de que hasta cobran por ello. Me chocó demasiado, ya aguanté muchos años de esto, dice.
En Instagram (@mafebertero), donde tiene 1.400.000 seguidores (en TikTok tiene 2.700.000) decidió, ahora con 21 años, dejar de callar una situación que la afecta hace largo tiempo: con el uso de inteligencia artificial ponen su cara en imágenes y videos pornográficos, creaciones llamadas deepfakes, que circulan por grupos en Telegram y WhatsApp.
«La primera vez que me enteré que habían creado fotos con mi cara yo tenía 17 años, estaba saliendo del colegio y me afectó mucho. Traté de no pescar y hacerme la loca, pero ahora me chocó demasiado porque se están difundiendo videos falsos míos. Distintos hombres comenzaron a mandarle a un tío videos míos diciendo: mira lo que está haciendo tu sobrina , y a mí también por mensaje directo en Instagram me empezaron a avisar que habían visto videos míos teniendo relaciones. Yo antes no me desgastaba diciendo que no era yo, pero ahora quise ver uno», explica Bertero.
«Fue muy fuerte ver el material, porque es básicamente un video porno con mi cara, mirando hasta la cámara. Pasó una semana y mi tío me avisó de otro video, donde está puesto mi rostro en otra mujer, también de carácter sexual. Me empezaron a llegar más mensajes contándome de esto. La situación me colapsó y sentí que tenía que hablarlo públicamente, ya aguanté muchos años», sigue.
«Me motivó también el caso del colegio porque mediáticamente la noticia duró un día, y me imaginó que esas niñas lo pasan tan mal como yo porque afecta sicológicamente la relación que tienes con tu cuerpo», agrega, en relación al caso del colegio Saint George donde hace un mes se informó que padres de alumnas pusieron un recurso de protección en la Corte de Apelaciones pues también fueron víctimas de la creación de estos deepfakes por parte de sus compañeros.
«También me enteré que hay quienes venden este falso contenido mío, y que hay quienes pagan por ello y al correo que uso para trabajar también llegaron mensajes pasivo-agresivos avisando que iban a filtrar videos, esperando una reacción. En verdad esto ha sido horrible. Lo que yo comparto por redes sociales no tiene nada que ver con esto, sino que cuento historias e intento hacer reír a la gente. Pero ahora que confesé esto muchas chicas me han dicho que también les pasa que crean videos con sus caras. Ahora que lo conté, a mi pololo por primera vez le llegaron videos falsos míos», relata.
¿Cómo fue contarle esto a sus cercanos?
«Es heavy verte en este material y cuando recién me enteré no me dio para contarle altiro a mi pareja, después de dos o tres días me atreví porque es muy vergonzoso. Igual me empecé a perseguir cuando salgo a la calle a hacer mis cosas, como cualquier persona, sentí que me miraban pensando que realmente soy yo la de los videos. Con mi círculo tengo mucha confianza y ellos saben lo que significa estar expuesta en redes sociales y mis papás siempre me han contenido. Si no tuviera ese apoyo me sentiría más vulnerable. Ahora que lo hablé siento que no debo tener vergüenza porque no soy yo y sé que están abusando de mi imagen».
Sobre la opción de realizar alguna denuncia en las autoridades, sincera: «No he visto el marco legal porque sé que estoy expuesta en mis redes, y que posiblemente lo van a seguir haciendo. No sé si hay solución ni que pillen a los responsables porque dudo que sea sólo una persona la que crea esto. Antes estos deepfakes sólo los realizaban gente que se maneja con la edición de imágenes, pero ahora con inteligencia artificial cualquiera puede hacerlo con sólo una foto de alguien. Es algo que debería regularse».
Se pueden realizar denuncias
El subcomisario Julio Vargas de la Brigada del Cibercrimen de la PDI explica: «La inteligencia artificial fue generada con fines de mejorar procesos humanos, pero lamentablemente hoy es susceptible a mal uso por algunas personas como generar deepfakes de alguien que tenga su rostro expuesto en plataformas. A veces se hacen para generar dinero o realizar extorsión pidiendo un pago, y eso se puede denunciar, que corresponde a un delito de amenazas que tiene tipificación legal».
«Existe un delito de vulneración de imagen cuando se trata de menores de edad generando imágenes de un desnudo porque es producción de material sexual infantil, y son culpables quienes distribuyen y reciben este contenido. Si la persona ya es mayor de edad pero hay material con una fotografía de esta cuando era menor, sí es denunciable y se pueden tomar acciones legales. También por el sistema legal público cualquier mayor de edad que sienta vulnerados sus derechos puede ejercer una acción legal sobre la difusión de estas imágenes pero el camino es engorroso, y también pueden hacer una denuncia quienes tengan imágenes que hayan sido adulteradas», advierte.


